La oposición pide a Matarí que demuestre que se pagó el viaje
Cuentan que hace unos diez años a París fue el diputado Matarí y su familia en uno de los viajes organizados por la Gürtel. Seguro que si el almeriense hubiera previsto la que se podía organizar una década después, sus hijos se quedan sin ver al famoso bambi. Habría sido una pena con lo bien que lo pasaron los críos, que no tienen culpa alguna de lo que se tramaba, según parece, en aquellos viajecitos. Ahora aparece alguna información en la que se manifiesta que aquel viaje de recreo al famoso parque temático estaba pagado por lo que ahora se conoce como una famosa trama de dinero de altas instancias. No hace falta que yo les cuente que el diputado lo ha negado: “El viaje lo he pagado yo”, ha dicho.
Luis Rogelio se lo cree. Y como Luis el resto de sus compañeros. ¿Todos? Hombre, no pida unanimidad en cuestiones políticas, si rivales tiene el señor Matarí en los hoy partidos de la oposición, enemigos tiene en el suyo. No es fácil después de diez años encontrar las facturas y los tiques de las atracciones y perritos calientes que se tomaron en el parque. En eso hay que estar de acuerdo con don Juan José, pero, un viaje que según se comenta se contrata en torno a tres mil euros, quinientas mil pesetas de los viejos tiempos, no creo que se lo pagara el señor Matarí a la agencia de viajes al contado, billete sobre billete, euro sobre euro o peseta sobre peseta. Supongo que esas transacciones se hacen a través de cargos a tarjetas, cheques bancarios o transferencias. En la agencia debe constar el ingreso y en el banco la operación realizada. No le debería resultar muy complicado al señor Matarí justificar un pago que le ha colocado en una situación delicada. Y si fue una invitación a la familia se reconoce, se añade aquello de que ha prescrito por el tiempo pasado, se le dice algo al Psoe de las nuevas y de las viejas facturas de la diputación en los tiempos del gobierno con el Pal y a otra cosa.
¿Qué les parece, nos creemos nosotros al señor diputado o no? La mano en el fuego no la vamos a poner por él. Que se la queme el señor alcalde si quiere, pero que no se esconda el político tras una negativa, que demuestre que pagó de su bolsillo el famoso viaje a París, no le debería costar ningún esfuerzo si así lo hizo. ¿Lo hizo? Eso es lo que queremos saber.