El ayuntamiento de Garrucha pagará las papeleras a 900 euros
Y por orden del señor juez, oiga. Garrucha, el hermoso pueblo almeriense de la mejor gamba roja del mundo tiene las mejores y más caras papeleras del mundo. En Garrucha siempre lo mejor de la orbe. Aseguran que solo en algún emirato árabe de los de petróleo a mogollón se han pagado papeleras a ese precio o más (allí son capaces de ponerlas de oro y se quedan tan tranquilos) lo normal son entre 100 y 400 euros, pero lo de los 900 suena raro por estos lares. Da la impresión de tener un tufo a “choriceo político” la operación de las papeleras que tira de espaldas.
Es de lógica que si las papeleras las disfruta el pueblo de Garrucha por éste sean pagadas, se dice su señoría, y así lo sentencia. Cuestión que no quería el actual alcalde, pepero él, por entender que la compra de las dichosas no tenía la documentación en regla. Vamos, que habían sido adquiridas de manera chusca por la anterior corporación, dicho un poco más fino: Con alguna irregularidad administrativa.
Esto también lo reconoce el juez, pero ello no es óbice para que quien tenga las papeleras las paguen, y son los vecinos de Garrucha los que de ellas se benefician. No le falta razón a su señoría, pues quien no tiene la culpa es la empresa a la que se le solicitan unas papeleras, las entrega y lleva esperando desde el 2006 a que se las paguen. Historias viejas que resucitan.
Pues nada vecinos, a pagar miles de euros. Pero tienen ustedes las mejores papeleras del mundo. Y uno se pregunta: ¿Y qué pasa con el o los responsables políticos de la compra? Es de imaginar que tienen que tener nombres y apellidos. ¿Por qué no se le piden a él, ellos, esa responsabilidad? ¿Por qué tienen que pagar los vecinos la metedura de pata o la chulería de unas papeleras a 900 euros? El alcalde actual dice que no va a recurrir la sentencia, vale, pero bien que podría llevar a los tribunales a la persona o personas que cometieron la irregularidad que ahora tienen que abonar entre todos los vecinos.
Mucho me temo que no lo haga. Se va contra la empresa que vende las papeleras, se intenta no pagarle a la empresa como si fuera la culpable, pero cuando se trata del responsable político de la acera de enfrente ¿qué hace que el comportamiento sea distinto? Eso.