Mar de Alborán
Una sombra escondida

Imagen generada por IA inspirada por la alegoría de la caverna de Platón.
En su famosa alegoría de la caverna, Platón explica nuestra relación con el conocimiento. Nos compara con presos encadenados en una caverna desde nacimiento, pudiendo mirar solo al frente y observar una pared donde, gracias a una hoguera, se reflejan las sombras proyectadas de quienes pasan a sus espaldas portando diversos objetos. Para los presos, las sombras o apariencias sensibles son la verdad escondida, pues no pueden conocer nada de lo que sucede a sus espaldas, a no ser que sean liberados y salgan de la caverna, aunque, al estar acostumbrados a las sombras, evitan la realidad.
Pues bien, el presidente de La Junta de Andalucía está empeñado en que miremos solo las sombras en la pared y no la realidad, que no puede salir a la calle sin que se enfrente a los andaluces pidiéndole explicaciones y su dimisión, especialmente por el deterioro asfixiante de la sanidad pública y el imperdonable caso de los cribados.
Tras evitar la realidad a principios de octubre en una visita al Hospital Torrecárdenas de Almería, al no entrar por la puerta principal para no atender a las protestas sanitarias que allí había, vuelve a no dar la cara ante la gente la pasada semana, en su llegada a la inauguración de unas jornadas en la Universidad de Almería.
Moreno Bonilla, se escondió en su propia caverna de cachorros de las NNGG del PP, con una pancarta de apoyo preparada por su equipo, oculta hasta el último momento para no desvelar por dónde entraría, y con asesores y séquito de Moreno haciendo el paripé en una puerta de acceso por la que no pasaría, para despistar y esquivar a quienes se manifestaban con pancartas de protesta que no gustan a Moreno.
Está claro, tras su nefasta gestión en Andalucía, cargándose la sanidad pública y jugando con la vida de la gente, Moreno Bonilla es hoy una sombra escondida al fondo de la caverna.