Homenaje merecido a Pedro Sarmiento
Homenaje merecido a Pedro Sarmiento
Si hay algo en este momento que preocupa al país es la separación cada día más profunda entre ciudadanos y políticos. El fenómeno de la desafección política se alimentaría, según los analistas, de incompetencia, corrupción y de una buena dosis de poca vergüenza. No voy a insistir en los males de la patria por culpa de quienes nos representan.
Tardaremos mucho tiempo en lamentarnos de nuestro fracaso internacional con motivo de los Juegos Olímpicos, pero tampoco debemos generalizar echándonos al suelo. No todos los políticos son iguales. Hay también, por fortuna, buenos ejemplos donde mirarse.
En todos los regímenes políticos siempre fue costumbre, por unos valores o por otros, por una ideología o por otra, destacar la personalidad atrayente de los que tiran del carro: desde el homenaje a las estatuas en lo más vistoso de las plazas al escudo de oro y otros símbolos honoríficos, el poder quiso premiar la vida y obra de individuos significativos para el bien común. El último día de agosto murió Pedro Sarmiento, primer alcalde democrático de Adra. Era natural de la Bañeza, (León) pero se identificó con la vida abderitana ejerciendo el magisterio no solo dentro de las aulas sino tambíén en la calle mediante asociaciones culturales de gran transcendencia en la vida política.
A lo que parece, sus sucesores habían acordado hacerle un homenaje como ejemplo simbólico de todos los alcaldes que han ejercido ya en la democracia, pero algo en contrario de este propósito se ha cruzado entre el Partido Popular y el Partido Socialista, o sea, el sempiterno conflicto entre socialistas y conservadores.
Por una vez que había ocasión de superar el sectarismo olvidándose de los votos en bien de la democracia, parece que hay problemas para llevar a cabo este homenaje merecido.
Si se tratara de un jugador de fútbol o de un capote de paseo, probablemente no hubiera planteado tanta discrepancia, pero ¿han pensado en la conveniencia de buscar un modelo en esta hora de desafección cuando los políticos salen abucheados y huyendo por los garajes?