Un Congreso de futuro
Un Congreso de futuro
El Partido Popular de Almería celebra este fin de semana en El Ejido su XII Congreso, que es punto de encuentro para mujeres y hombres centrados en el objetivo supremo de dar respuestas de confianza y gestión a miles de almerienses repartidos por toda la provincia. Y lo que puedo decir es que estamos trabajando bien y que estamos haciendo las cosas que tenemos que hacer. Gracias a la labor de Gabriel Amat, que va a ser refrendada en este congreso de unidad y confianza, estamos subiendo en el número de afiliados y hemos completado un ciclo brillante en cuanto a victorias electorales, con algunos resultados ciertamente históricos, como el obtenido en la propia Almería capital en las Elecciones Municipales. Estamos más fuertes y más unidos que nunca. Y eso me llena de alegría y de orgullo. Pero al margen de esas cuestiones, quiero trasladarles a todos ustedes en nombre de mis compañeros y en nombre de todos los parlamentarios almerienses del Partido Popular, nuestra firme convicción de que el servicio público que estamos prestando viene marcado por la labor y la dedicación de las personas que centran sus esfuerzos a defender los intereses de los almerienses en las diferentes instituciones. Lo digo alto y claro ahora que algunos quieren cuestionar la legitimidad del Congreso y el Senado como palancas de la representatividad democrática de todos los españoles. Es cierto que este congreso ha llegado en unos momentos en los que la sociedad española dirige hacia los partidos políticos una mirada llena de dudas y hasta de reproches. Comprendo las frustraciones, el mal humor y hasta el desánimo que provocan todos estos sacrificios. Pero es lo que hay que hacer. El Parlamento no es escenario para algaradas o disturbios. Es el escenario principal del juego político democrático, del debate de ideas en libertad, desde el respeto mutuo y orientado a la búsqueda de puntos de encuentro entre las distintas opciones políticas. Los problemas de la democracia se solventan con más democracia y no con rodeos, asedios, asaltos o cualquier otra ocurrencia desestabilizadora que sólo sirve para trasladar una imagen falsa y pésima de España. En el caso concreto del Senado, a estas razones de ser se une la de incorporar el factor territorial en el debate de los asuntos públicos y, así, facilitar y armonizar el funcionamiento de nuestro modelo autonómico de Estado. A eso nos dedicamos con la voluntad constante de ir mejorando cada día y ofrecer respuestas más eficaces a los retos que nos demandan los almerienses.