Yo me bajo en Atocha: crónica muy personal del Real Madrid-Almería
El Real Madrid vence con polémica al conjunto rojiblanco

Imagen del partido Real Madrid-Almería.
Yo me bajo en Atocha… Y Paco me espera en la puerta de la estación para ir al Bernabeu. - ¡Hostias, hostias, hostias!, me he dejado los abonos en casa. Cagando leches a recogerlos -llegamos, no te preocupes. Y llegamos, no sin cierta dificultad para aparcar, aunque lo diminuto del coche con el que me recogió mi primo facilitó la labor. Aledaños del Bernabeu. -Primo, vamos a tomarnos una cervecita antes del partido.
Este Paco es increíble, saca su bandera del Almería y se la va restregando a todo madridista que nos cruzamos. En el bar, nos hacemos unas fotos con un chico de Lanzarote (del Madrid) y a los 5 min. la publica en La Voz de Almería Rafa Góngora (Paco está intercambiando whatsapp con él y con Toni Fernández, de la Ser). Conocemos a un piloto de aviación jubilado, cuñado de uno de los Gómez Angulo. Nos habla de Vera, de Carboneras (-allí estuvimos a punto de comprar una casa) y evaluamos las posibilidades del Almería (también con una pareja que se sienta a su lado).
Paco García es su nombre, como mi primo Paco. Casualidades. Amago con pagar su café y terminamos invitados a una cerveza. Buen tipo Paco. -Suerte!!. Los abonos están en un lugar privilegiado, justo a nuestra izquierda queda el palco donde Florentino y el resto de autoridades esperan el comienzo del partido. Caemos simpáticos a los madridistas que nos rodean. Un poco menos cuando Ramazani marca el 0-1 en el minuto 1. El Almería está defendiendo bien, pero todos tememos lo peor. Al filo del descanso Edgar engancha un zapatazo al borde del área y limpia de telarañas la portería de Kepa. Incredulidad generalizada. El Almería, último de la tabla, gana 0-2 al descanso en Madrid. Fotos al marcador. Puede ser un día histórico. Pero empieza la segunda parte con el Madrid volcado -primo, esto va en serio. Los primeros minutos son una avalancha de los vikingos. Pero no marcan. Tuvo que ser una llamada del VAR al árbitro (primera cagada) la que sirviera para que el Madrid se acercara en el marcador: VARpenalti por manos dentro del área de un jugador del Almería (obvió el VAR que hubo dos faltas previas) que marca Bellinghan. No acaba ahí la cosa.
Contraataque del Almería, 1-3, gol de Sergio Arribas. Atención, el árbitro se echa mano al pinganillo. La VARfalta de Lopi a Bellinghan impide que el gol suba al marcador. ¡Juas!. Mala pinta. El Madrid insiste, el público también. Centro al área, Vinicius remata con el brazo y el balón se cuela por las escuadra rojiblanca. Mano. Balón para el Almería. ¡Ojo!, dedo al pinganillo -la mete con el hombro, ¿ves? le da en el hombro y la mete, juzga tú, la has visto ¿no? le ha dado en el hombro, mira la imagen. VAR remate válido. Gol del Real Madrid. 2-2. Ahora la cara de incredulidad y de mecagoenlosputosarbritrosyenlamadrequelospaió la tenemos nosotros. -Seguro que descuenta al menos 10 minutos, hasta que marque el Madrid. Pues sí, acertamos con el tiempo. 11 minutos. Y sí, acertamos la segunda predicción también, gol del Madrid antes de acabar el partido. ¡Qué bonito es el fútbol!. -habéis jugado muy bien -no merece estar último -no ha sido justo… Pero tres puntitos más y a dormir calentitos a casa. La radio: -robo -atraco a mano armada -alimento para los antimadridistas -VAR 3, Almería 2. -Primo, ha sido un buen partido, lo hemos visto en el mejor sitio del estadio, pero estoy jodido. -¿Un gintonic?, mejor en casa... (El tren avanza atravesando la espesa niebla de regreso a Almería mientras ordeno mis ideas y me aproximo a la realidad de un nuevo lunes).