Saber superar el infortunio
Saber superar el infortunio
Todos ustedes han tenido conocimiento y han podido ver las imágenes del estado en que han quedado muchas zonas del Levante almeriense tras las fuertes lluvias de los últimos días. A la tragedia de las vidas perdidas hay que sumar un importante capítulo de daños en infraestructuras, viviendas y zonas de cultivo. Dolor, estupefacción, incredulidad… todas esas reacciones las pude comprobar de boca de los propios vecinos afectados el pasado sábado cuando, desde primera hora de la mañana, me desplacé a la zona anegada en compañía de representantes del resto de administraciones, personal técnico y servicios de emergencia. Lo de menos es que a esa hora muchos de los que me acompañaban y yo mismo hubiéramos debido estar en El Ejido celebrando el XII Congreso Provincial del PP. Cuando hay almerienses que sufren la pérdida de un familiar o un amigo, cuando hay vecinos que han perdido su casa o su vehículo o hay otros que tienen todavía el susto metido en el cuerpo, nuestro sitio está junto a ellos. No hay dudas ni vacilaciones. Ya llegará el momento de establecer los debates sobre los riesgos climáticos o las políticas urbanísticas. Ahora es el momento de acompañar a los vecinos, de escucharles y consolarles. De decirles que ni están, ni van a estar solos. En el PP solemos decir que somos el partido de la gente. Y es verdad que lo somos. Por eso sabemos que ahora toca compartir con los vecinos el barro y la angustia de ver que en unos pocos minutos una vida entera puede dar un giro inesperado y dramático. Ya llegará el momento, sin duda próximo, de establecer los canales de ayuda y las partidas para paliar estos graves daños, como señaló la ministra de Fomento, Ana Pastor, en el recorrido que realizó por la zona dañada, mientras le mostrábamos los principales destrozos causados por la fuerza de las aguas. Quiero mostrar una vez más mi reconocimiento a la profesionalidad y eficacia del personal de emergencias, sanitarios, bomberos (muchos de ellos desplazados desde Almería capital), Protección Civil y Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado por demostrar de nuevo que cuando todo parece ir mal, hay quienes no fallan y saben ser diligentes y resolutivos. Y no olvidemos tampoco que, a pesar de lo desolador del panorama y de la tristeza del recuerdo de los momentos de peligro, todas estas experiencias deben procesarse desde un punto de vista positivo, sabiendo que hay aspectos positivos que nos ayudan a crecer como colectivo. Valores como la solidaridad, la generosidad y la entereza, que tanto se están viendo estos días en esa zona de Almería, nos deben ayudar e encarar el futuro con esperanza sabiendo superar estos infortunios.