Servir al partido, no a los ciudadanos
Servir al partido, no a los ciudadanos
Hace unos meses, el que fuera máximo responsable de los socialistas almerienses, Diego Asensio, dejó su cargo declarando públicamente en la sede almeriense del PSOE que el presidente Griñán había maltratado sistemáticamente a la provincia de Almería desatendiendo los problemas de los almerienses y prestando únicamente atención a resolver los problemas internos del Partido Socialista. Aquellas manifestaciones sorprendieron más por la persona y el lugar en que fueron pronunciadas que por su contenido mismo. Todos los almerienses eran y son conscientes del peso que la provincia de Almería tiene en la escala de prioridades del Partido Socialista de Andalucía. Por lo tanto, nadie descubrió con aquellas declaraciones una novedad o tuvo una revelación. Que los socialistas han prestado, y prestan más atención a la lucha interna de las diferentes facciones en la disputa por el poder interno que a la gestión eficaz de los asuntos que preocupan a los ciudadanos almerienses no es una opinión; es un hecho constatable. Y es que las acciones ponen en su sitio a los discursos. La mejor prueba de ello la estamos teniendo al comprobar que, tres meses después de las últimas elecciones autonómicas, el PSOE sigue sin definir el esquema administrativo de las delegaciones de la Junta de Andalucía, así como tampoco ha nombrado o destituido a las personas que habrán de estar al frente de esas responsabilidades. Y no se trata de un problema de nombres o de sexos, sino de simple eficiencia en la gestión. El complejo engranaje humano y administrativo de un servicio público como una delegación provincial no puede acumular ya tres meses de incertidumbre e indefinición, puesto que esa situación se traduce forzosamente en un peor servicio a los ciudadanos. Y lo más penoso es que el retraso que han de padecer los almerienses se debe únicamente a los cálculos y a las estrategias que el señor Griñán está desplegando para buscarse más apoyos y mejores posiciones de cara al congreso que su partido ha de celebrar, precisamente en Almería, el mes que viene. No hay otra razón. Esta falta de respeto a los almerienses no se puede enjugar con declaraciones de responsables socialistas sevillanos asegurando que han escogido Almería como sede de su congreso por la potencialidad de nuestra provincia y otras cuestiones débilmente argumentadas. Si a los socialistas les preocupase la situación de Almería, con decenas de miles de personas en paro, habrían formado rápidamente los nuevos equipos de trabajo y estarían dando servicios y gestión desde la Junta. Pero por desgracia el primer interés del PSOE es siempre el propio PSOE. Por eso no tienen reparo en haber convertido las administraciones bajo su control en una ramificación más de su partido, con sus tensiones, sus familias, sus intereses y sus miserias. Servir al partido antes que a los ciudadanos. Esa es la verdadera y única prioridad del PSOE. Al final, Diego Asensio llevaba razón.