La zona errónea es hacer el indio
A finales de los años setenta se publicó uno de los libros de autoayuda más leídos del mundo -el popular “Tus zonas erróneas”- que quizás tenga aún por casa. Mi opinión sobre este tipo de éxitos editoriales que prometen milagros en doscientas páginas es muy clara, pero creo que no viene al caso ahora. Lo que quiero decir es que recuerdo (a estas alturas uno tiene una memoria exenta de vergüenza ajena) es que el mensaje del libro venía a ser que las catástrofes que creemos ver por todas partes son menos horribles en la realidad de lo que son en nuestra imaginación.
Y creo que a lo mejor habría que enviar algunos ejemplares al Grupo Municipal del PSOE de Almería, que ha decidido afrontar la campaña en modo meteorológico, situando borrascas, bajísimas presiones y todo tipo de fenómenos adversos sobre nuestra ciudad. Según los socialistas, el Equipo de Gobierno y el alcalde concitan sobre Almería las siete plagas multiplicadas por siete en todos los terrenos del padecimiento y la infamia. Y creo que estamos ante un caso de zona errónea colectiva, porque incluso asumiendo que se cometen errores y que toda obra humana es imperfecta, el diagnóstico de necrosis multiorgánica que invocan día tras día está más bien dentro de sus cabezas, pero no mucho más allá. Por ejemplo, sus compañeros socialistas en el Ministerio de Hacienda acaban de publicar un informe que señala que el Ayuntamiento de Almería es uno de los más eficaces a la hora de pagar de toda España y que somos la capital andaluza que menos dinero debe a sus proveedores. Ya sé que los socialistas almerienses no valoran mucho estas cosas, ya que siempre que han gobernado el Ayuntamiento han acabado arruinándolo y con concejales de Hacienda saliendo por la puerta de atrás para evitar las colas de acreedores.
En fin, que la catástrofe está más en la necesidad de unos que en el relato objetivo de los hechos. Así que cuidado con invocar tormentas, porque al final se acaba haciendo el indio.