¡No vamos a renunciar a nada!
¡No vamos a renunciar a nada!
La señora delegada de la Junta, doña Maribel Requena, acaba de anunciarnos a bombo y platillo “que no vamos a renunciar a nada de lo conseguido”. ¿Ustedes se lo creen? Por su parte don Gabriel Amat, presidente del pp, nos dice: “las reformas son desagradables, pero necesarias”. Preparen el cuerpo por lo que está por venir. Los sindicatos nos llaman a la calle a protestar. ¿Servirá para algo? Hasta ahora de poco o de nada ha servido. Y si nos hemos pasado ocho años viendo los toros desde la acera, hora es de que bajemos al asfalto. Lo lamentable es que ni siquiera nos van a preguntar si queremos perder o renunciar a algo. Los gobiernos del Psoe tomaron sus decisiones sin preguntar al ciudadano, y los del Pp irán por el mismo camino. Unos dirán que no hay que renunciar a nada, y los otros que es necesario ante el desgobierno que ha vivido nuestro país. Y lo peor, se dice por las orillas del padre Betis, vendrá tras las elecciones del 25. ¡Que entonces nos vamos a enterar de lo que vale un peine!. Por si acaso más vale que nos cortemos el pelo al cero. Si como se asegura la deuda de la Junta se repunta, que se repuntará, ya lo verán, no sé si el enfermo va poder aguantar la larga agonía. En las empresas públicas de la administración autonómica el personal está con la mosca tras la oreja. Más que moscas, avispas es lo que tienen. Ven ajustes, y duros, en los próximos meses. Mucho me temo que el “no vamos a renunciar a nada” de la señora delegada se va quedar en agua de borrajas, y que será don Gabriel y sus “desagradables pero necesarias reformas” las que marquen el futuro devenir de los almerienses de a pie. Sólo los de a pie.