Sus señorías cobran una media de más de cinco mil euros al mes
Y el disgusto que se llevan cuando tienen que dejar el cargo. Ahora puede usted entender lo que le cuesta a Juan Carlos Pérez Navas dejar el Senado, o lo que ha debido sufrir Eloísa Cabrera al tener que levantarse del escaño madrileño. Es una media de 5.600 euros al mes (no está nada mal) lo que tienen de sueldo los caballeros y las señoras que tienen sillón en las dos cámaras de la capital de España. ¿Están bien o mal pagados nuestros políticos? Según lo que ellos mantienen el reino de España sigue pagando muy mal a sus políticos. No sé lo que pensaran ustedes, que de sus impuestos salen los más de 5.000 euros al mes que se llevan a sus casas los caballeros o señoras en cuestión. Comparen con lo que ustedes cobran por sus madrugones, sus turnos y sus siete u ocho horas diarias de trabajo y contesten después a la preguntan de si están o no están bien pagados los políticos almerienses. Cierto es que un eurodiputado-a, alguna tuvimos por aquí, casi dobla lo que se cobra sentado-da en las cámaras españolas. Habrá que subirles el sueldo, nos da una pena lo mal que lo pasan sus familias, lo mismo no llegan ni a final de mes.
Conociendo estas cantidades mensuales que llegan hasta sus hogares y padecen sus familias, hay que valorar en lo que vale la renuncia de Eloísa. No nos ha dicho la señora Cabrera el sueldo que cobra como edil de Roquetas, no estaría de más que lo supiéramos, podríamos valorar mejor la renuncia a que se ha visto obligada. Si mal pagados están los diputados, no vean los concejales. Se quejan hasta de los ¡cuatrocientos euros! que por asistencia a pleno reciben. ¡400 euros del ala! Y a veces los plenos duran cuatro o cinco horas de dura pelea política. ¡Cuánto trabajo tienen estos hombres y mujeres! Otros plenos se solucionan en unos minutos y también se marchan a casa con los 400. Los 400 que no falten. Y saben lo que dicen: Qué es poco dinero, que tendrían que cobrar más. Hay que subirles el sueldo.
No lo diga usted muy alto, que como esas cosas las deciden ellos mismos y sin dar cuenta a la opinión pública, uno de estos días se aumentan sus emolumentos y a usted y a mí nos elevan los impuestos y las tasas. Si usted no tiene sueldo de político espero y deseo que hoy le toque la lotería, su única esperanza.