ANTONIO MENBRILLA ORTUÑO
Tu has sido sobre todo un hombre bueno
JOSÉ RAMÓN GARCÍA
Amigo Antonio, después de pasar unos días en Torrecárdenas, mientras tu familia y tus amigos esperábamos tu pronta mejoría y el restablecimiento de tu salud; no ha podido ser. Los primeros días, seguro que tú no pensabas marcharte, pues recuerdo cuando preguntabas a Remeditos, tu querida esposa, ¿niña, estoy mejor?, cuando a la pregunta de tu sobrino Pepe, ¿cuándo vamos a ir a pescar?, respondías: tiempo habrá; o cuando, mientras yo hablaba con tu hermano Eusebio, preguntaste a Pilar por mí y, al saludarte me apretaste la mano con mucha alegría. Se ve que después pensaste otra cosa y preparaste tu partida. Nos has dejado muy tristes a todos: a tu esposa, a tus hermanos y sobrinos y a todos tus amigos, que eramos muchos. Sólo nos reconforta el pensar que no has sufrido mucho, ya que la duración de tu enfermedad ha sido muy breve. Aquí, como tu bien sabes, quedan las obras, lo que hemos hecho. Tú has sido un gran esposo, un buen hermano, una persona muy querida por tus amigos y en tu trabajo y, sobre todo has sido un hombre bueno; el mayor título que se puede conseguir en la universidad de la vida. Amistad Como tú ya has comprobado, la amistad, la armonía, la concordia y muchas cosas más, transcienden de aquí hasta el infinito. Donde quiera que estés, tu estrella brillará para siempre. Hasta luego, amigo.