Donald Byrd - músico
Uno de los grandes de la trompeta del jazz
Agencias

El influyente trompetista de jazz Donald Byrd falleció el pasado lunes en Delaware, donde vivía, a la edad de 80 años, según anunció su sobrino, el pianista también de jazz Alex Bugnonm, a través de Facebook. Nacido el 9 de diciembre de 1932 como Donaldson Toussaint L-Ouverture Byrd II, en Detroit, fue hijo de músico amateur y desde muy temprano comenzó a tocar la trompeta. Ya un trompetista solvente al finalizar el High School (había tocado con Lionel Hampton), pero tuvo que interrumpir sus estudios musicales en la Wayne State University para ir al servicio militar, durante el que formó parte de la banda de la Fuerza Aérea. A su vuelta, ingresó en la Manhattan School of Music de Nueva York y se convirtió en el trompetista favorito de los ingenieros del prestigioso sello Prestige entre los años 1956 y 1958, período en el que, además, grabó para Riverside Records y Blue Note. A este período se remontan sus colaboraciones con George Wallington, Art Blakey, Gigi Gryce y otros gigantes como Max Roach, Sonny Rollins, o John Coltrane. En 1958 firma con Blue Note Records, y desde ese año hasta 1961 lidera un proyecto común junto a Pepper Adams, un quinteto que graba -At The Half Note Café-, un disco en directo en dos volúmenes, editados por Blue Note. En 1963 viajó a Europa para estudiar composición. A su vuelta a Estados Unidos, focalizó su carrera en su actividad como educador en el instituto Rutgers, el Hampton Institute, la Howard University, y (tras licenciarse en derecho en 1976), en la North Carolina Central University. Al mismo tiempo, Byrd sigue grabando, y en 1963 registró -A New Perspective-, un disco clásico que incluía el hit -Cristo Redentor- y que incorporaba como novedad arreglos de coros de gospel. En los 70 comenzó a distanciarse del jazz acústico con giros bop, y a dirigir su atención al sonido más funky que estaba siendo popularizado por The Crusaders. En esa época comenzó su interés por el estudio de la música africana, inspirado por los movimientos de reivindicación de la época, y por el viraje que estaba sufriendo la música de Miles Davis, en busca de una nueva audiencia más joven.