Antonio Chenel - torero
Antoñete y sus ocho tardes en el coso de Vilches

Ocho tardes toreó en nuestra Plaza el torero del mechón blanco y los pulmones negros, Antonio Chenel ‘Antoñete’. Sólo tenía 23 años aquel 27 de agosto de 1955 cuando entró en los carteles de Feria por la puerta de la sustitución. Estaba anunciado Julio Aparicio pero una lesión le impidió venir. Manuel Chopera, que ‘debutaba’ como empresario en Almería, propició otro debut: el del joven Antoñete. Compartió cartel con César Rincón y Manolo Vázquez, su compañero de decenas de tardes, con ganado de Alipio Pérez Tabernero. Las cosas le salieron regular y sólo logró dar una vuelta al ruedo. Doce años tardó en repetir actuación el diestro madrileño. Con toros de Martínez Elizondo, aquel 24 de agosto de 1967 el cartel anunciaba a Antoñete, Manuel Benítez ‘El Cordobés’ y Víctor Manuel Martín. La tarde le resultó calamitosa y fue pitado en ambos toros. A pesar de ello, Chopera le dio otra oportunidad el último festejo del Abono de 1968, compartiendo cartel de nuevo con El Cordobés y el linarense José Fuentes ante toros de Molero Hnos. Siguió sin llegar la hora de su triunfo en Almería y sólo escuchó algunas palmas del cariñoso público almeriense. Nuevo ‘castigo’ de Chopera a Antoñete y hasta el 29 de agosto de 1981 no regresó a nuestra Plaza. Otra vez toros de Molero Hnos. y el torero del mechón blanco actuó en primer lugar, con Ángel Teruel y Luis Reina. De nuevo sólo consiguió dar una vuelta al ruedo mientras que en el otro toro fue pitado. Al año siguiente estaba anunciado en los carteles el último día de Feria; pero una cogida le impidió actuar. La quinta actuación del maestro madrileño en Almería fue el 24 de agosto de 1986, en el segundo festejo del Abono. Compartió cartel con Manolo Vázquez, que se despedía de Almería, y Paco Ojeda. Antoñete realizó dos excelentes faenas pero su mala actuación con la espada le impidió cortar la oreja que parecía resistírsele. Comentario aparte merece su actuación del 31 de agosto de 1985. Antoñete había visto morir en el coso de Colmenar Viejo el día anterior al Yiyo e incluso tuvo que matar el toro asesino. Quizá no debió venir a Almería con ese estado de ánimo; pero vino y, tras brindar su primer toro al cielo, sufrió una aparatosa cogida, una de las más graves que ha tratado el Dr. Morata, dicho por él mismo. No llegó, pues, a matar ningún toro. El 29 de agosto de 1987, Antoñete actuó de nuevo en la última corrida del Abono, como parecía ser norma no escrita. Ante toros de Salvador Domecq, ¡por fin! logró cortar su primera oreja en Almería. En el cartel se anunciaban también Niño de la Capea y Pepín Jiménez. Su despedida de nuestra plaza sucedió el 25 de agosto de 1988. Sus 56 años le pasaron factura y fue pitado en sus dos toros del Marqués de Albayda; e incluso debió matar otro, ya que Manili sufrió una gravísima cornada que le impidió dar muerte al quinto de la tarde. Poco después se cortó la coleta definitivamente de las plazas de toros. La de este mundo, se la cortó el pasado día 22.