Cómo son las relaciones de Crespo, Pacheco y Aureliano en el PP

Carta del director

Crespo, García, Moreno y Fernández-Pacheco.
Crespo, García, Moreno y Fernández-Pacheco. La Voz
Pedro Manuel de La Cruz
20:16 • 01 oct. 2022 / actualizado a las 20:29 • 01 oct. 2022

Desde que el PP arrasó en las autonómicas de junio, las informaciones más o menos veraces y los rumores más o menos interesados han circulado en el entorno político de la provincia. Durante estas semanas he hablado con un buen número de dirigentes del partido sobre la situación que estaban viviendo. El texto que sigue es una trascripción libre de lo hablado con seis dirigentes del PP regional y provincial. Es un relato coral que recoge lo que dijeron, aunque no todo lo que dijeron. El off the record solicitado sobre algunas confidencias es, ya saben, un mandamiento de obligado cumplimiento.


“Las diferencias que hubo en el pasado y que hoy podrían persistir entre Javier Aureliano, Carmen y Ramón han quedado diluidas por la realidad que cada uno de ellos disfruta en estos momentos. Carmen es consejera de Agricultura, Ramón de Medio ambiente y portavoz del Gobierno y Javier Aureliano presidente de la Diputación y del PP. Nadie discute el papel del otro.


A Javi la caída de Casado le situó en una posición incómoda. Su posición en la anterior dirección nacional del partido no le facilitaba las cosas. Pasa siempre, aunque sea injusto, tras un terremoto político, y el que vivimos con la caída de Casado fue tremendo. Las primarias deterioraron amistades de muchos años, no en Almería, sino en todas partes.



Pero Javier ha superado aquel golpe. Es verdad que se habló en algunos círculos de la posibilidad de que fuera el sustituto de Ramón en la alcaldía, pero aquella posibilidad se diluyó en poco más de 24 horas, no era lo más adecuado. Ramón lo tenía claro y Juanma también. El presidente y Aureliano hablaron y la conversación no duró más de cinco minutos y los dos estuvieron de acuerdo. Lo mejor para el partido ahora era que María Vázquez fuese la sustituta. Es verdad que se habló mucho aquellas semanas sobre la marcha de Ramón a Sevilla. Todos pensábamos que si Juanma le ofrecía una consejería Ramón iba a aceptar. Su relación con Juanma es inmejorable, ahí tienes el nombramiento de esta semana, portavoz del gobierno. Pero que nadie se equivoque. Juanma habló con Ramón de esa posibilidad un par de veces en aquellas semanas, pero nunca le dijo nada claro. De hecho, Ramón se enteró de que iba a ser consejero mientras esperaba con su entorno más cercano la rueda de prensa del presidente. El teléfono sonó cuando ya nadie lo esperaba -vas a ser consejero de Sostenibilidad, le dijo-; igual que a Carmen Crespo. Ninguno de los dos se enteró de su nombramiento hasta más allá del medio día de ese lunes de incertidumbre. Es más, los dos pensaban que su llegada a la mesa del Consejo de Gobierno tenía menos posibilidades que su ausencia. Si el presidente no los había llamado la tarde del domingo y tampoco aquella mañana, cuando ya estaba convocada la rueda de prensa para dar a conocer el gobierno, las probabilidades de esa última llamada se esfumaban a medida que pasaban los minutos.


Modelo Almería



Lo que sí ha quedado claro con la llegada de Ramón y la permanencia de Carmen es que el presidente ha apostado por el modelo Almería. Una apuesta ilusionante, pero arriesgada, sobre todo para Ramón porque conoce menos los juegos ocultos del sistema economicopoliticomediatico de la capital andaluza. Sevilla, o mejor, el sevillanismo clásico está muy celoso con la llegada de los “periféricos” a los centros del poder andaluz. Habrán de tener cuidado con eso. Mira lo que le pasó a Martín (Soler). Sevilla lo entronizó y luego pasó lo que pasó. Griñán se puso celoso y los mismos que lo abrazaban por la mañana, por la tarde corrían a envenenar el ego del entonces presidente insinuándole con maldad que Soler tenía muy buen cartel para la sucesión y eso, para un soberbio como Griñán, no era un buen mensaje. Ramón tiene que tener cuidado con los halagos envenenados del sevillanismo ilustrado.


Volviendo a la situación del PP en Almería, las cosas, cuando funcionan, no hay que cambiarlas. A nosotros las encuestas nos dan un resultado excelente en la capital, dieciséis concejales, o alguno más. Javi está haciendo un trabajo excepcional en Diputación, se lo reconocen hasta alcaldes del PSOE. Si mejora los resultados de las anteriores municipales su posición ante Sevilla se verá reforzada. Al final en política, como en todo, los resultados son los que mandan. Javier lo sabe y está trabajando pueblo a pueblo y candidato a candidato, se va a dejar la piel, ya lo está haciendo desde hace muchos meses y si tiene éxito su cotización en el Ibex de san Telmo subirá muchos enteros.



Gabriel Amat diseñó su sucesión buscando la paz entre Carmen, Ramón y Aureliano. Lo consiguió. Ahora lo inteligente es darse cuenta de que cada uno de los tres está donde quiere estar y no aspiran a otra posición, ni en el partido ni en la Junta. Carmen sigue siendo consejera, Ramón ha llegado a San Telmo y es un hombre del presidente y Javier preside el partido y la Diputación. Ninguno aspira al puesto del otro. Esa es la clave. No creo que ninguno sea tan torpe para romper una paz interna que no siempre ha existido, aunque de puertas para fuera nadie lo explicitara. La ambición es buena en política, pero su contención es inteligente. Y ninguno de los tres tenores quiere cantar otra partitura que les ha tocado en el reparto diseñado por Juanma Moreno.


En el caso de los nombramientos de delegados provinciales de la Junta el acuerdo ha sido total. Carmen y Ramón tuvieron total autonomía para nombrar a sus representantes en la provincia, como era lógico. El resto de los delegados fueron consensuados por Carmen, Javier y, en menor medida (porque no le apetecía entrar en ese territorio), Ramón. Maribel (Sánchez Torregrosa, anterior delegada de la Junta) y Jesús (Caicedo anterior presidente del Puerto) no continuaron en sus puestos porque, en política, estar en un bando o en otro siempre acaba pasando factura. Nadie tenía nada en contra de ellos. Sus nombramientos fueron dos decisiones personales de Génova. En el caso de Maribel su imposición por Teo (García Egea) como número 1 en la candidatura de 2018 tenía un coste y había que pagarlo. ¿Que por qué se tomaron esas dos decisiones cuando nadie en Almería hizo de su regreso a la delegación de la Junta, en el caso de Maribel, o de la continuidad, en el caso de Jesús, una batalla? Habrá que preguntárselo a quien tomó la decisión. En Almería ni apoyaron la decisión ni se opusieron. Estaban a otras cosas, a llevar a cuantos más almerienses mejor a la estructura de gobierno. Y en eso no nos podemos quejar, ni mucho menos”.


Hasta aquí parte de lo que me dijeron. El diseño de Pax Romana diseñado por Gabriel Amat sigue funcionando. El tiempo y la inteligencia de quienes lideran en Almería y Sevilla el entramado del poder del PP en Almería desvelará si los tres “tenores” interpretan la partitura que les ha correspondido o la torpeza les hace caer en el error de desentonar.


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