Del hambre a la ilusión

El Almería de Óscar Fernández ante nuevos retos

Óscar Fernández llegó al Almería cargando una mochila.
Óscar Fernández llegó al Almería cargando una mochila. UD Almería
Tony Fernández
08:52 • 07 jul. 2019

Llega con la mochila cargada de puntos. Hasta 60 que lograba su antecesor en el cargo. No habla de ello, pero el fútbol se lo va a recordar después de cara partido cuando mirando la clasificación vea sus resultados.



Nada ha prometido, salvo “intentar ser mejores cada día, yo el primero”. Sabe bien Óscar Fernández que la pasada temporada el Almería del hambre se quedó a las puertas de algo bonito y toca vender ilusión. No a él, sino al entorno de un club de Primera que vive relativamente bien en la Segunda División.



Legado de Fran



Los dos son Fernández y ambos van a trabajar en banquillos de Segunda División. Fran ya es historia y será rival con el Alcorcón, pero ha dejado muy alto el listón y Óscar tendrá que vivir cada jornada con esa pesada piedra en la mochila de sustituir a un técnico de la tierra que gozaba del cariño de la afición.



El preparador valenciano no se ha marcado límites, porque lo suyo “es trabajar cada día, cada jornada, tratar de ser mejores y la Liga nos llevará”, dice convencido e ilusionado a la vez, porque piensa que este Almería está hecho para él y lo suyo fue un flechazo. Un amor a primera vista, aunque tiene claro que son 60 puntos y una gran campaña con 17 caras nuevas.



Su mensaje es claro



Todo lo que hizo Fran ya es pasado y ahora el Almería se llama Óscar, pero será inevitable la comparación partido a partido, porque forma parte de este mundo llamado fútbol.



Todo lo que lleva Óscar en su mochila es ilusión. Ganas de trabajar y aferrarse a la Liga Profesional. El Almería le abre la puerta y la ha cruzado para quedarse muchos años entre los entrenadores elegidos para la alta competición.

“En ilusión, entrega y ganas nadie nos va a superar”, apunta confiado en sus conocimientos y en los jugadores que formarán su plantilla.


Una lotería

Alfonso García tiene muy claro lo que busca porque: “En Segunda B hay grandísimos jugadores y a las pruebas me remito con aquellos equipos que suben a Segunda y con ligeros retoques hacen una gran temporada o suben a Primera”. Lo dice convencido de haber dado con la tecla, pero en la calle no son tan optimistas, dado que la lotería no toca dos veces seguidas y puede pasar que por mucha hambre de triunfo no llegue el éxito esperado.

El presidente no piensa cambiar ni el presupuesto ni el modelo, y se lo juega todo, como cada año, a salvar la Liga Profesional y “vamos a seguir apostando por este tipo de futbolistas en el futuro”, para un club vendedor no queda otra que comprar barato y vender mediante cláusulas.


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