Un patrimonio natural “escondido”
El colectivo Agenda Verde difunde en unas jornadas los valores de la Ribera de la Algaida
Tan cerca, tan desconocido e incluso tan “escondido”. La Ribera de la Algaida aúna patrimonio histórico y medio ambiental de una riqueza aplastante. Sin embargo, cientos de personas la recorren a diario sin ser conscientes. Por eso, el colectivo Agenda Verde de Roquetas de Mar se propuso como primera acción poco después de su nacimiento divulgar los valores de un espacio que en apenas dos kilómetros puede llegar a suponer un recurso de atracción turística inimaginable.
Las jornadas reunieron a expertos en diversas materias el sábado, que expusieron el trabajo que se está realizando en este espacio y en otros similares de Andalucía. Especialmente ‘ilusionante’ fue la conferencia sobre el proceso seguido en la Charca Suárez de Motril hasta su puesta en valor.
“Ellos ni siquiera contaban con ninguna figura de protección, cosa que en La Algaida sí tenemos”, subrayaba Brenda Muller, presidenta de la Asociación de Vecinos La Paz y una de las impulsoras de la Agenda Verde.
Aniversario de Turaniana De hecho, dentro del corredor verde, un espacio de 16 hectáreas está clasificado como Bien de Interés Cultural. Se trata del yacimiento de Turaniana. El arqueólogo Lorenzo Cara, autor de un libro sobre el espacio, fue el encargado de guiar la primera parte de una ruta por la zona el domingo que comenzó en los restos de la Torre Quebrada que da nombre al barrio. “Este yacimiento ha sido redescubierto varias veces. Laprimera fue en 1864, por lo que el año que viene cumple 150 años”, desveló. Se sabe que los restos más relevantes son de época romana, si bien no ha llegado a excavarse, y sufre todavía el olvido y el expolio de la sociedad y de las administraciones.
Por su parte, el biólogo José Manuel Fuentes, de la empresa turística Eco Almería, expuso la singularidad del monumento submarino del arrecife de Posidonia, tampoco visible y desconocido: “Almería tiene tanto verde como una selva amazónica, pero está bajo el mar”, recalcó.
Especies únicas En cuanto a la fauna, el humedal y, sobre todo el Saladar, acogen a especies únicas como la cerceta pardilla, “el pato más raro del Mediterráneo”, según Emilio González, de SERBAL. “Esto atraería un turismo ornitológico brutal que además desestacionaria el séctor, ya que es más interesante en invierno”, defendió.
La ruta acabó con el rescate de una garza real que se movía débilmente entre las cañas de la charca. Los visitantes, y sobre todo los niños, experimentaron así que La Algaida tiene mucho por descubrir.