Olula del Río

Padres y vecinos salen a la calle por la clausura de dos rutas escolares

Unos 20 niños se quedan sin autobús porque las paradas están “demasiado cerca” de su centro

Padres, alumnos, vecinos y representantes políticos de Olula, unidos por el mantenimiento de las paradas del autobús escolar, el pasado 3 de febero.
Padres, alumnos, vecinos y representantes políticos de Olula, unidos por el mantenimiento de las paradas del autobús escolar, el pasado 3 de febero. La Voz

El transporte escolar ha vuelto a convertirse en motivo de polémica en la comarca del Valle del Almanzora. Esta vez le ha tocado el turno a Olula del Río, donde unos 150 vecinos, entre padres, simpatizantes y representantes políticos, se dieron cita ayer en el Instituto Viejo para protestar por la supresión, a principios de curso, de esta y otra parada del autobús escolar en el municipio.


Como es habitual en estos casos, para realizar una retirada paulatina de la línea, la clausura afecta solo a niños de nueva matriculación o a aquellos que cambien de ciclo, que son un total de 20 este año, pero la perspectiva de que sus hijos no tengan transporte en el futuro atrajo a muchos más padres a la concentración.


Andando al cole


Magdalena Gómez, una de las vecinas presentes en la manifestación y madre de uno de los pequeños que se han quedado sin autobús, carece de coche, según afirmó en declaraciones para este diario, por lo que al contrario que otros padres, no puede llevar a su hijo al instituto.


“Tarda media hora en llegar. En junio, cuando haga calor, se va a tener que venir andando bajo el sol a las tres de la tarde” algo que además “es peligroso, porque tienen que cruzar la avenida y los críos están en una edad en la que son muy despistados”, apuntaba esta madre.


La concentración llega tras meses de negociaciones infructuosas entre el AMPA y Ayuntamiento con la Delegación. En septiembre la Consejería de Educación de la Junta de Andalucía confirmaba la supresión de las dos paradas, amparándose en un decreto de 2009 en el que se contempla que “las paradas dentro de centro urbano deberán estar como mínimo a 2 kilómetros del centro de estudios”.


La del Instituto Viejo y la de Comercial Carmona, que incumplen esta norma por unos escasos 100 metros, se han convertido en lo que desde Delegación denominan como ‘líneas en extinción’: de ellas se excluye a aquellos alumnos que han cambiado de ciclo educativo (quienes han empezado este curso Primaria o Secundaria, por ejemplo), pero sí que pueden seguir usándolas alumnos que cambien de curso en el mismo ciclo


Situación inverosímil


Una normativa que produce situaciones en apariencia tan inverosímiles como la de Mariola Plasencia, que tiene dos hijos pero solo uno de ellos puede utilizar el transporte escolar. “Me produce un trastorno total, porque hay que estar pendiente de la hora de llevarlo, de la hora de traerlo, cuando existe la parada y el autobús pasa con asientos libres, pero no le dejan montarse”, narra.


Adora Fernández, madre de un niño y una niña, vive una situación similar. “Tengo que despertar a mi hijo de cinco años a las 7 de la mañana, porque luego tengo que llevar a su hermana en coche y si no, no me daría tiempo a arreglarlo”, sostiene. 


Peso excesivo


Además de quejarse, como Magdalena, de la falta de seguridad, ya que “en algunos tramos falta acerado”, Adora apunta algo en lo que coinciden todos los progenitores al afirmar que “el peso de la mochila es enorme, y cargarlo durante casi dos kilómetros es muy malo para la espalda de los niños”.


A la concentración asistieron también representantes del AMPA de los centros afectados, el CEIP Trina Rull y el IES Rosa Navarro, así como autoridades políticas, entre ellas el alcalde del municipio, Antonio Martínez Pascual, y el concejal de Educación, Miguel Torregrosa, representantes de un Ayuntamiento que ha liderado, junto con las asociaciones de padres de alumnos, la lucha por el mantenimiento de las paradas.


Una vez se hubieron reunido todos los asistentes -entre los cuales se encontraban varios de los niños afectados-, el edil de Educación procedió a la lectura de un manifiesto en el que se pusieron sobre la mesa las demandas que esgrimen los padres.


La principal de ellas es la modificación del decreto 287/2009, para que “se amplíen los supuestos en los que los niños puedan acceder al transporte escolar, teniendo en cuenta factores como el desarrollo urbanístico de los municipios y la ubicación de los centros escolares”. En su defecto, exigen que se “tomen medidas para que en ningún caso se vean perjudicado este alumnado y sus familias”.


La cita culminó con un recorrido que en el que los manifestantes discurrieron por el pueblo precedidos de una enorme pancarta, finalizando la marcha en el instituto Rosa Navarro.


El problema de la 'extinción' del transporte escolar es muy recurrente en las comarcas del Valle del Almanzora y el Levante, donde aflora con diferente variantes. En algunos pueblos, como Pulpí, el Ayuntamiento se ha hecho cargo del transporte escolar de algunos niños, mientras que en otros como Arboleas ha sido el AMPA el que ha asumido los costes.

 

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