Darse un chapuzón lejos de la playa

Con sus balsas, ríos o canales la provincia ofrece alternativas a la costa para paliar el calor

El agua de la Balsa de Cela se mantiene entre los 22 y los 24 grados.
El agua de la Balsa de Cela se mantiene entre los 22 y los 24 grados. La Voz
La Voz
07:00 • 20 jul. 2018

Disfrutar de un buen baño no se resume solo al mar. Puede parecer increíble, pero no se necesita estar cerca de la costa para vivir un refrescante día en remojo. La provincia de Almería cuenta con ríos, canales o embalses en los que poder pasar un día veraniego distinto.


Algunos son completamente desconocidos para el almeriense y el turista, pero otros se han labrado una gran fama debido al gran entorno que les rodea, al sendero que hay que recorrer para llegar hasta ellos o su propia espectacularidad.




Pura naturaleza

Los Canales de Padules son, quizás, la ruta senderista más famosa de Almería. O, al menos, del interior de la provincia. Un bonito sendero de aproximadamente 10 kilómetros de longitud da paso a un espectacular remanso de paz donde el agua del río Andarax se cuela por los recovecos de las gigantescas rocas para formar una especie de piscina natural que pocos visitantes se quedan sin probar, sobre todo en verano.



A 3,5 kilómetros de Tíjola en dirección norte, a más de 700 metros sobre el nivel del mar, se encuentra la Balsa de Cela, un curioso lugar en el que las aguas emergen de forma natural con un caudal constante de 42 litros por segundo y una espectacular temperatura que se mantiene entre los 22 y los 24 grados centígrados.


Más allá de su atractivo natural, este enclave encierra siglos de historia, y es que los romanos ya aprovechaban estas aguas termales en su propio beneficio.



Las aguas de la Balsa de Cela tienen propiedades medicinales para distintos tipos de enfermedades, lo que hace que sean muchos los visitantes que llegan hasta ellas para intentar paliar alguna molestia o tipo de dolencia.


Son algunos de los mejores ejemplos de que la provincia de Almería, pese a sus características áridas y semidesérticas, cuenta con abundancia de agua en determinados puntos. Esta variedad y, sobre todo, los contrastes que ofrece, convierten a la provincia en única.


En pocos lugares se puede pasar de estar tumbado en la playa a visitar un desierto o encontrar una piscina natural en cuestión de minutos. Almería lo ha convertido en algo normal.


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