Almería puede ser la llave que abra un posible bloqueo de gas ruso

El gasoducto de El Alquián puede aliviar la dependencia europea del combustible de Siberia

Un barco metanero  junto al gasoducto ruso.
Un barco metanero junto al gasoducto ruso.
Manuel León
10:35 • 28 ene. 2022 / actualizado a las 10:47 • 28 ene. 2022

Con los tambores de guerra entre el Kremlin y la Casa Blanca sonando en la frontera de Ucrania, Europa central se echa a temblar ante las posibles represalias de Rusia cortando la tubería del gas de Siberia. Sobre todo Alemania, que depende en más de un 50% del combustible de Gazprom para calentarse y en mayor medida aún, hasta un 90%, los países escandinavos como Suecia, Finlandia, Noruega o Dinamarca. 


La dependencia española es mucho menor, apenas un 10% del gas ruso para los  nueve millones de consumidores que hay en la Península, que llega en barco o a través de una compleja red de gasoductos por toda Europa. Sin embargo, España tiene, a través del gasoducto de Medgaz, que desemboca gas argelino en Almería, una de las llaves maestras para neutralizar una hipotética decisión de Putin de corte del suministro energético. Ese cautiverio de la vieja Europa ante el gas de Moscú sería más liviano, teniendo en cuenta que Almería ya suministra una cuarta parte del gas que se consume en España, desde 2011 que empezó a operar, y se podría impulsar por fin el proyecto Midcat de Enagas de conexión con Francia. 


Además, ante el corte el pasado verano del gasoducto del Magreb que llegaba a Tarifa, por las desavenencias entre Argelia y Marruecos, la sociedad transportista que es Medgaz decidió iniciar el proyecto de ampliación de suministro hasta los 10.000 millones de metros cúbicos anuales. La decisión fue adoptada por los dos socios mayoritarios de Medgaz -la sociedad estatal argelina Sonatrach y la empresa española Naturgy- teniendo en cuenta la creciente demanda de este combustible.



Según el presidente de la Asociación Española de Gas (Sedigas), España, a través de Almería, podría aportar hasta un 20% del gas que ahora provee Rusia.


La otra vía para hacer frente a las carencias de gas para las calefacciones europeas ante un posible conflicto armado, sería incrementar el aporte de gas licuado procedente del Golfo Pérsico mediante el transporte de buques metaneros. La mitad del gas que se consume en Europa en la actualidad llega a través de este medio, aunque su precio es mucho más elevado que el que se sirve por gasoducto. España cuenta con cinco plantas regasificadoras para ese gas que llega licuado en el vientre de los grandes buques.



Hay un antecedente de corte de suministro de gas ruso a Europa en 2007 por el conflicto de Moscú y Kiev, en un invierno en el que, sobre todo Alemania, tiritó de frío, cuando aún no estaba construido el tubo de Medgaz sobre el lecho marino de El Perdigal.


Sin embargo, hay un detalle por el que la UE y también el presidente ucraniano, Volodimir Zelenski, se muestran confiados de que Putin no ordenará a Gazprom cerrar el grifo del gasoducto Nord Stream y es que de él dependen dos millones de empleos en ese país y una factura como proveedor de 100.000 millones de dólares.



El gabinete del presidente norteamericano Joe Biden también ha declarado que, en caso de represalias energéticas de Rusia, la Casa Blanca estaría dispuesta a facilitar gas de sus propias reservas a Europa mediante el envía por tráfico marítimo de grandes buques metaneros.


Una instalación que cumple una década

El proyecto de ampliación de Medgaz para traer más gas argelino a través de El Alquián consiste en la instalación de un cuarto turbocompresor en la otra orilla, en Beni Saf (Argelia) y se está llevando a cabo a través de un contrato llave en mano a la compañía Arkad ABB con una inversión prevista de 70 millones. Desde su puesta en marcha en abril de 2011, con el impulso de Cepsa, Medgaz ha completado una década de operación ininterrumpida.


Ucrania compra mandarinas de almería

La relación comercial de productores almerienses con el mercado ucraniano es muy débil. No es ni mucho menos un nicho significativo a la hora de vender frutas y hortalizas de invernadero. Su dependencia es mayor de Holanda y de Polonia, aunque parte de esa producción son reexpediciones también con origen en Almería.  Ucrania y su capital Kiev suena para los comerciales almerienses a los confines de la tierra o a legendario equipo de fútbol como el Dinamo. Por no aparecer no aparece ni en las estadísticas de los informes de campaña que realiza Cajamar en el análisis de los mercados consumidores de productos hortofrutícolas. El producto almeriense que de forma modesta más consumen los ucranianos, según el ICEX, son las mandarinas. 


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