Se libra de pagar una deuda de 200.000€ gracias a la Ley de Segunda Oportunidad

La deuda de Elena Sastre “fue vendida a un fondo buitre” y ahí empezó un calvario de 16 años

La abogada Lidia Muñoz y Elena Sastre sostienen la sentencia que ordena la exoneración de la deuda.
La abogada Lidia Muñoz y Elena Sastre sostienen la sentencia que ordena la exoneración de la deuda. Víctor Navarro
Víctor Navarro
20:06 • 03 feb. 2024

En la sociedad contemporánea las deudas financieras pueden convertirse en una carga abrumadora para muchos ciudadanos. En ocasiones, lidiar con esta situación puede llevar a la persona a la depresión, o en el peor de los escenarios al suicidio. “Ha sido vivir rodeada de sufrimiento, llevando a diario unos zapatos de cemento durante 16 años. Yo no podía soñar, ni pensar en un futuro. Tu futuro es una puta mierda y si con mi experiencia puedo ayudar a otras personas estaré encantada”, relata a modo de catarsis Elena Sastre, una almeriense de adopción a quien la justicia, en base a la Ley de Segunda Oportunidad ha exonerado de una deuda de 200.000 euros gracias al trabajo de la abogada Lidia Muñoz Salas, del despacho ICG, y a Agustín Segura, economista que sirvió de mediador entre Elena y la letrada.



Como ella misma admite, “una mala gestión, o una mala decisión de juventud”, la llevó a comprar una vivienda durante el ‘boom’ inmobiliario, sin embargo, lo que debió de ser un plan de hogar para ella y su familia, se frenó en seco al no poder hacer frente a los pagos, al tiempo que se acumulaban las letras. “Estuvimos en esa casa cerca de 7 meses. Al poco de que el banco ejecutara el embargo, ya tenía el inmueble vendido”. A partir de ese momento, comenzó un reguero de notificaciones de pago que, sumado a las ejecuciones de embargos de nóminas, obligaron a Elena a abandonar Almería y probar suerte en Londres, empezando de cero en busca de empleo, y dejando atrás a su hija. Un inicio que fue duro, y que poco a poco mitigó en cierto modo la tensión. “Tienes la sensación de vivir como si fueses en un ladrón”.



Actuar de buena fe, un requisito indispensable para la LSO



La deuda de Elena fue vendida a un fondo buitre, y éstos no dudaron en emplear, tácticas de acoso y derribo a base de cartas y constantes llamadas de teléfono a ella y a su entorno familiar y social. Esto la destrozó”, comenta Agustín, quien conoció fortuitamente a Elena en Londres, cuando este trabajaba en el Reino Unido.



El economista se interesó  por el caso de la mujer y tras evaluar el perfil de Elena, lo transfirió a la abogada Lidia Muñoz. Juntos estructuraron una defensa en base a la Ley de Segunda Oportunidad (LSO), acudiendo en primer lugar a la mediación concursal, ya que la otrora deudora cumplía con los requisitos exigidos por la ley. “Actuar de buena fe es un requisito ‘sine qua non’ y vimos que Elena cumplía con ello”, explica Muñoz Salas.



“Para que la entidad financiera diera el certificado de deudas tuvimos que exigir que nos dieran las cuentas porque no nos las querían dar. Al final tienes que ponerte serio, amenazar con hojas de reclamaciones y hacerles ver que conoces el lenguaje financiero, que precisamente de esto se benefician. Del desconocimiento de la gente.” Matiza Agustín Segura.



Al no negarse a pagar, ni tener delitos contra la Hacienda Pública y La Seguridad Social, Elena Sastre entró en un concurso de acreedores dictaminado por el juez, que finalizó con la sentencia de exoneración de la deuda, después de un proceso judicial que tomó poco más de 7 meses, según explica Muñoz Salas. 



“Cuando me dieron la noticia estaba trabajando, me eché a llorar y me flaqueaban las piernas y me faltaba el aire. He vuelto a nacer después de 16 años”, culmina Elena Sastre.


Cerca de 20.000 personas en España se benefician de la LSO

El abogado especializado en Gestión del Riesgo Legal, Suárez Mariño, explicaba en una entrevista que en España ya son 19.500 personas físicas y micropymes las que se han beneficiado de esta ley que tiene la competencia de exonerar deudas pero, ¿De dónde viene la LSO? ¿Todo el mundo puede verse beneficiado?

 De acuerdo con Agustín Segura, la LSO nace en EE.UU. como una medida para evitar la economía sumergida. “Permite fomentar la apertura de empresas, empezar de nuevo y no dejar de pagar impuestos”.


Para acceder al procedimiento de la LSO, el afectado debe tener una deuda superior al activo realizable y no tener ingresos mensuales que la permitan pagar.

Asimismo, se debe actuar de buena fe y no tener delitos o deudas con Hacienda o cargas de manutención familiar.


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