El equipo PEGASO de la Guardia Civil: cuidar un cielo cada vez más lleno (2)

El incremento del número de drones plantea un nuevo reto en la protección del espacio aéreo

El cabo 1º Francisco Fernández,  y los Guardias Civiles  Sergio Rodríguez y Joaquín Vega, componen el equipo PEGASO de  la Comandancia de  Almería.
El cabo 1º Francisco Fernández, y los Guardias Civiles Sergio Rodríguez y Joaquín Vega, componen el equipo PEGASO de la Comandancia de Almería. Guillermo Fuertes
Remedios Fernández
10:56 • 05 abr. 2022 / actualizado a las 12:28 • 05 abr. 2022

“Lo primero que tiene que plantearse una persona que se compra un dron, es para qué lo va a utilizar”, afirma el cabo 1o de la Guardia Civil Francisco Fernández. “El peso, por ejemplo, influye mucho a la hora de ocupar espacios en el aire. Y una vez adquirido, muy importante: debe consultar las zonas a volar, pues hay algunas en las que está totalmente prohibido...”.


Francisco es, junto a los Guardias Civiles Joaquín Vega y Sergio Rodríguez, componente del equipo PEGASO (Policía especialista Gestión Aeronáutica en Seguridad Operacional), de la Comandancia de Almería. Implementados a nivel nacional, estos equipos “desarrollan funciones relacionadas con la aviación general, ejerciendo un mayor control sobre instalaciones como aeródromos, campos de vuelo, helipuertos y pistas de emergencia, complementando la labor del Cuerpo en los aeropuertos españoles”, explica la web de la Guardia Civil.


Y, además, se encargan de la prevención y control de incidentes relacionados con las Aeronaves Pilotadas por Control Remoto (RPA), y que en lenguaje coloquial conocemos como drones. Un sector que ha tenido un fuerte crecimiento en los últimos tiempos. “Nos hemos dado cuenta de que este tipo de tecnología ya está al alcance de todo el mundo”, apunta Francisco. “Y que cualquiera puede lanzar al aire un sistema sin control ninguno, tanto para uso recreativo como para cualquier actividad ilícita”.



Preparación

Lanzar un dron al aire, aseguran los miembros del equipo, es una actividad que puede tener unos riesgos, y necesita unos conocimientos, una preparación. “Si es recreativo, depende, por ejemplo, de los pesos. Pueden ser un peligro para las personas que están en el entorno, pues no puedes garantizar que vayas a tener el control absoluto del dron durante todo el tiempo que estará volando. Y los ilícitos... Por ejemplo, en las cárceles se están introduciendo objetos y drogas. Y los equipos que están en el Estrecho no paran de interceptar drones con cargas de drogas. O el espionaje...”.



En los servicios cotidianos, el equipo PEGASO de Almería encuentra, normalmente, vuelos en zonas no autorizadas. Y también, alguna vez, incluso teniendo toda la documentación correcta, la operación del vuelo se ha hecho sin seguridad, dice Francisco. Y otro aspecto importante en el que hacen hincapié: los dispositivos de captación de imágenes y sonido.


“Este equipo PEGASO de Almería quiere transmitir a las personas que deciden comprar un dron, que entendemos que este es un mundo muy bonito e interesante, pero que, con el hecho de llevar un dispositivo de captación de imágenes o sonido, la cosa cambia”, explican. “Actualmente estamos en un proceso de cambio de normativa, pero la que tenemos actualmente requiere unas titulaciones, que se pueden adquirir online a través de la página oficial de la Agencia Estatal de Seguridad Aérea (AESA)”.



¿Y cómo se puede saber los lugares en que se puede volar?, les pregunto. “Pues existe una app de descarga gratuita en la que, localizando en el lugar donde estás con el dron, te dice si hay o no algún tipo de restricción”, apuntan. “Es importante. En caso de no cumplir con la normativa, las sanciones que aplica AESA son de considerable valor...”.


Tecnología

Los drones, además, son una tecnología muy variada. “Por 20 euros ya puedes tener uno que te cabe en la palma de la mano, y esos pequeños son muy difíciles de controlar”, dice Joaquín. “Y no todo el mundo tiene la responsabilidad. Un niño en un parque, por ejemplo... Lo lanza al aire, y crea una inseguridad para las personas que hay alrededor, se pueden estrellar...”.


Y para controlar una tecnología... siempre se necesita otra. Para empezar, los miembros del equipo PEGASO de la Guardia Civil son pilotos avanzados de drones, y han recibido formación en temáticas que van desde seguridad de aeropuertos, fiscalidad y fronteras, hasta meteorología. Además, están dotados con ‘fusiles antidrones’ SDLE, con los que interfieren en las frecuencias que ‘enlazan’ al dron con su piloto, de modo que el aparato pierde la conexión con el joystick y el propietario ya no lo controla. “El problema es que, a veces, el dron queda a merced del viento, y hay que estudiar muy bien cómo podemos hacer que aterrice en un lugar seguro”, explican.


El equipo PEGASO también va equipado con el Aeroscope, un sistema de seguimiento y monitorización que permite vigilar y controlar, en tiempo real, los drones que sobrevuelan una determinada zona, y a sus pilotos. Cada vez que salen y conectan el detector, salta la alarma de vuelos en la zona. “Y nos damos cuenta de que, aunque no se vean porque las dimensiones del dron sean reducidas, en el aire hay cada vez más drones”, afirma Sergio.


Almería

Y, bueno, hablemos de Almería, les propongo. ¿Qué características tiene en este ámbito? Francisco, Sergio y Joaquín se miran, y sonríen. “Una de las peculiaridades principales de Almería es las horas de sol, de luz, que tiene”, dicen. “Y luego, esos espacios, esos Parques Naturales, esas playas no habitadas, que son joyas. Lo sabemos...”.


“Por ejemplo, las Salinas de Cabo de Gata, las aves que paran allí, es precioso. Y si se puede coger desde el aire..., eso no está en todos lados. Y las playas cristalinas, de difícil acceso... Todo eso hace que esta tierra sea muy atractiva para el vuelo de drones. A veces la gente se pone en un alto, y puede captar imágenes de todas las playas que hay por debajo, y así, sin esforzarte, ver cuál merece la pena, antes de bajar. Pero luego, tienes que darte cuenta de que esos son parajes protegidos, y que volar los drones repercute en el comportamiento de las aves, en su ecosistema...”.


El espacio que más se ve afectado por estos vuelos en Almería es el Parque Natural de Cabo de Gata-Níjar. “Es muy usado para anuncios publicitarios, reportajes de bodas, bautizos y comuniones...”, dicen. “Incluso hemos observado que se han volado drones para la grabación de algún programa de televisión. Debemos trabajar para crear una conciencia en este sentido”.


NUEVA NORMATIVA: LAS COSAS CLARAS
El área de trabajo del equipo PEGASO no se limita a los drones, o la seguridad del espacio aéreo del aeropuerto. Está también la aviación ligera, los globos, los campos de aeromodelismo, las escuelas de vuelo... Pero en el ámbito de los drones, el momento es de espera de una nueva normativa. ¿Cómo será?, les pregunto, ¿qué se puede esperar, qué aportará? “Tiene dos vertientes”, explican. “Quien se compre un dron, con un marcador de clase, podrá realmente divertirse con él, de forma recreativa. Y los que lo usen para le tema laboral, tendrán que reunir una serie de características específicas para este tema. Es decir, va a estar mas definido para qué quieres el dron”. “Ahora mismo, el tema del recreativo está un poco que sí, que no... Y la nueva normativa te va a decir quién podrá volar en ese ámbito, y quién el laboral. Vendrá todo un poco mas claro, pues los drones estarán mejor marcados, para saber exactamente a qué se deben acoger. O qué características tienen que tener...”.


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