Empiezan la recuperación de la calle Braulio Moreno

Un promotor construirá apartamentos turísticos y local comercial

Operarios en la calle Real controlando los trabajos de derribo.
Operarios en la calle Real controlando los trabajos de derribo.

Ha caído al suelo como una ficha de dominó el edificio de la calle Braulio Moreno con calle Real, poniendo fin a décadas de mugre y de amenazas de derrumbe. El pasado verano se vino abajo dando un susto a los transeúntes y el ayuntamiento decidió ponerle una malla como a un guerrero medieval cerrando el paso a los viandante. Décadas y décadas ha servido esa pequeña bóveda como fielato de los almerienses entre el Hospital y la calle Real. Al final la retroexcavadora ha acabado con parte de esas ruinas, con sus colañas podridas, con su estructura centenaria y dejará paso probablemente a una calle más moderna y convencional, aunque el arco, la bóveda y la torre se rehabilitará con vigas de hierro. También permanecerá vacío un solar cuya pared ahora está llena de grafitis, cuyo propietario lleva años sin ser identificado. Todo apunta a que fue de un matrimonio que murió sin dejar herederos.


Al lado estuvo durante años el bar del mismo nombre con un rótulo verde, que ha sido también derribado para hacer nuevas viviendas, donde se despachaban botellines y tapas del día y arriba aparecían restos de una vivienda deshabitada desde hace mucho tiempo, antes de acceder al Tropezón. No presentaba un buen aspecto desde hace tiempo esa zona de Braulio Moreno, nadie quiso asumir la hazaña de rehabilitar ese espacio señero, a pesar de los carteles de venta clavados sobre la cal hasta hace poco, parecía más bien ese rincón como un barco recién cañoneado a la deriva, como un campo de batalla en Oriente Medio con las paredes demacradas y orinadas, un bolardo en el centro y cables eléctricos  de la época de El Chorro serpenteando como una buganvilla seca. Esas inmediaciones tuvieron hasta unas décadas algo de vida con una carnicería, una relojería, una oficina y el propio bar El Arco.


En su tiempo debió ser uno de los centros neurálgicos de Almería ese pasaje, rotulado antiguamente como calle del Emir, cuajada de figones y posadas marineras y con la cárcel al lado. Después se le cambió el nombre a Braulio Moreno, en honor a uno de los alcaldes más queridos de la ciudad, oriundo de Fiñana, quien remodeló el Paseo y fue nombrado Hermano Mayor de la Virgen del Mar. 




 

Temas relacionados
Centro Histórico Historia Urbanismo Obras

para ti

en destaque