Cómo las matemáticas pueden ayudar a decretar las restricciones por la COVID-19

El catedrático Renato Álvarez lo explica en una charla de los ‘Viernes Científicos’ de la UAL

Renato Álvarez durante la charla "Matemáticas y COVID-19"
Renato Álvarez durante la charla "Matemáticas y COVID-19"
La Voz
12:43 • 07 mar. 2021

Desde el inicio de la pandemia de la COVID-19 la comunidad científica se ha volcado en la investigación de dicha enfermedad y como no podía ser menos, las matemáticas han aportado su granito de arena. De esta aportación ha hablado el catedrático de Análisis Matemático de la Universidad de Sevilla, Renato Álvarez, a través de la charla ‘Las matemáticas y la COVID-19', protagonista de una nueva edición de los Viernes Científicos de la Universidad de Almería.



Ha sido una charla de carácter muy general en la que se ha ido explicando, con ayuda de las matemáticas, el porqué de la necesidad de mantener una distancia interpersonal, reducir aforos o usar mascarilla. También se han ido poniendo ejemplos de cómo las matemáticas ayudan a resolver problemas prácticos como el de colocar a los alumnos en las clases para que estén lo más lejos posible o la forma de interpretar los datos de contagios con los que nos inundan cada día. La mayoría de los resultados que se han presentado han sido publicados en el blog del IMUS.



“Las matemáticas ayudan a entender muchas cosas sobre la pandemia de covid-19. El análisis de los datos de contagios, si se hace correctamente, puede ayudar a tomar las decisiones más acertadas, sobre todo en lo que se refiere a las restricciones que hemos tenido y seguimos teniendo", explica Renato Álvarez, quien ha insistido en que los modelos matemáticos, si se usan de forma correcta "pueden ayudar a la sociedad a entender que medidas como usar mascarillas en espacios cerrados o donde haya multitud de personas salvan muchas vidas. Lo mismo se puede decir sobre mantener distancias de seguridad o limitar aforos".



Para que las matemáticas sean efectivas hay que usar los datos correctamente y contrastar los modelos con la realidad. “Es decir, el modelo funciona en determinados contextos y bajo ciertas premisas. Por ejemplo, un modelo de propagación de un virus (como el del causante de la covid-19) en un determinado lugar (un país o región) no tiene que funcionar en otro, pues dependerá de los distintos factores (parámetros) que se tienen en cuenta en dicho modelo", apunta Álvarez.



También hay que tener en cuenta que para saber cuán bueno es un modelo hay que cotejarlo con la realidad. En este sentido, ha resaltado que “esto es importante, pues es la esencia del método científico, que es el método sobre el que se construye la Ciencia hoy día. Si no se contrastan los modelos con la realidad que intentan describir, los modelos matemáticos se quedan en eso, en simples modelos".



El catedrático de la Universidad de Sevilla explica que como en una epidemia influyen muchos factores y no existe una única disciplina que sea capaz de predecir lo que va a ocurrir, a su juicio, “el comité de expertos de la pandemia debería contar no solo con gestores políticos, médicos y epidemiólogos, sino también con biólogos, físicos, matemáticos e, incluso, economistas si queremos también incluir el factor nada desdeñable que es el económico, ya que la crisis económica que está causando la pandemia a nivel mundial es más que preocupante".



Además, ha dado algunos ejemplos prácticos sobre el uso de las matemáticas contra la expansión del virus, como el famoso R0 (número reproductivo básico). “Se puede calcular usando modelos matemáticos, de hecho, depende mucho del modelo que se usa. Si R0 es mayor que uno tenemos crecimiento exponencial de contagios y eso es algo que hay que evitar a toda costa. La distancia de seguridad se puede estimar usando las matemáticas, tanto para el caso de la propagación mediante gotitas de saliva como si son mediante aerosoles. También, por ejemplo, el uso de técnicas matemáticas de optimización puede ayudar a utilizar racionalmente las UCI, etc.".



Renato Álvarez ha defendido la actividad de los Viernes Científicos y ha felicitado a la Universidad de Almería por esta iniciativa. “Es una forma de acercar la Ciencia a la sociedad en general y no solo al mundo académico. Creo que un mejor conocimiento de la Ciencia por parte de la sociedad es muy importante y saludable, ya que entre otras cosas evita los muchos bulos y desinformaciones que circulan por las redes sociales. En la base de la Ciencia está el método científico, donde hay poco espacio para la especulación".


Asimismo, ha insistido en que las matemáticas usadas correctamente ayudan a comprender el mundo que nos rodea en su conjunto, “pero hay que tener cuidado pues, como todas las cosas, por desgracia, también se pueden manipular".


Además, ha reivindicado la necesidad de contar con información veraz y contrastada, en un tiempo en el que la desinformación está al alcance de todos, en especial a través de las redes sociales. “La desinformación no ayuda nada y, en mi opinión, las instituciones académicas, especialmente universidades e institutos de investigación, tienen el deber de informar adecuadamente.


Por ello, es importante que se propicien actividades como los Viernes Científicos, pero también que se disponga de blogs y otros medios para divulgar la Ciencia. Algunos ejemplos son el Blog del Instituto de Matemáticas de la Universidad de Sevilla o medios especializados como 'The Conversation'".


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