El Gobierno carga a la Junta los positivos en pateras y a ONGs las cuarentenas

Dos positivos en las pateras de argelinos localizadas este fin de semana en Almería

Una patera localizada en Alborán y perseguida por la Guardia Civil en mayo
Una patera localizada en Alborán y perseguida por la Guardia Civil en mayo La Voz

El Gobierno zanja la polémica sobre la gestión sanitaria de los migrantes llegados en pateras derivando las responsabilidades a la Junta de Andalucía y a las ONGs.


La Secretaría de Estado de Migraciones dictó este fin de semana un “Protocolo de actuación ante posibles casos importados de Covid-19 en el contexto del fenómeno de la inmigración irregular”. El documento indica expresamente que las comunidades se harán cargo de los casos positivos detectados en los controles PCR realizados por Cruz Roja en el Puerto de Almería, incluidos los episodios de personas sin síntomas.


Las directrices son complejas de aplicar en la práctica puesto que obligan a la Junta de Andalucía a ofrecer también “soluciones habitacionales para el cumplimiento de las obligaciones sanitarias que decidan imponer”, es decir, a la acogida de inmigrantes irregulares.


“Las autoridades sanitarias de las comunidades autónomas deben tener planes de contingencia que garanticen la capacidad de respuesta y la coordinación entre los servicios de salud pública, atención primaria y atención hospitalaria para hacer frente a la gestión de situaciones de emergencia relacionadas con Covid-19”, detalla el protocolo consultado por LA VOZ.


Esto significa que el Gobierno andaluz tendrá que habilitar espacios para albergar a inmigrantes de pateras y, en su defecto, ocupar camas hospitalarias con personas sin síntomas. Es algo inédito, porque la Junta solo ha albergado hasta ahora en sus centros a menores no acompañados y nunca a adultos, competencia, por así decirlo, de la red administrativa de Extranjería.




Las competencias
El envío de asintomáticos a hospitales ya se produjo el 4 de julio con los dos primeros positivos de pateras en Almería, como adelantó LA VOZ. Los dos ciudadanos argelinos con coronavirus acabaron en el Hospital Universitario de Torrecárdenas y, además, custodiados por una patrulla de la Policía Autonómica, como denunció el Sindicato Unificado de la Policía Nacional (SUP).


Con este protocolo, la Junta de Andalucía se hace cargo de la comunicación y seguimiento de los positivos y, más aún, con la gestión de una parte del fenómeno migratorio.  El viceconsejero Juan Marín mostró su malestar el pasado viernes en una reunión en Almería con Cruz Roja. “No es cierto que la asistencia a los inmigrantes que llegan al litoral andaluz sea competencia de la comunidad autónoma, es Sanidad Exterior quien debería atenderlos, pero como no lo hace lo asumimos nosotros”.


“Son competencias que está costeando la comunidad autónoma porque entendemos que no podemos estar en un terreno de nadie donde se sigan multiplicando los casos y que nadie actúe. Dicho lo cual, ya ajustaremos cuentas. Ahora se trata de controlar a las personas, controlar la situación y, cuando esto acabe, ya veremos lo que le correspondería a cada uno”, indicó el líder de Ciudadanos en región.


Por su parte, las ONGs se ocupan del aislamiento prescrito para todas las personas que entran en pateras (los que dan negativo en las pruebas), según el

protocolo anterior y las reuniones entre administración central y autonómica del 10 y 16 de junio.
 

 La Cruz Roja ha realizado un importante esfuerzo en este ámbito. Según explica su coordinador en Almería, Fran Vicente, la entidad se encarga de efectuar el triaje en la llegada a puerto con las medidas de seguridad correspondientes, como se llevaba a cabo tradicionalmente (la crisis del ébola como referencia). Se han adaptado los protocolos para responder a la amenaza de esta enfermedad infecciosa.


Además, la Cruz Roja ha establecido espacios para la cuarentena de los grupos en sus instalaciones, aunque técnicamente estos migrantes se encuentran en libertad por la imposibilidad de repatriarlos y el cierre de los CIEs.


En buen estado
Este fin de semana la provincia de Almería registró la  aparición de decenas de pateras en sus costas. Más de 200 personas acabaron en los módulos del Muelle de Poniente y algunos botes tocaron tierra en Carboneras, Níjar y Roquetas de Mar.
 

Los rescates son cada vez menos frecuentes y la vigilancia en el Mar de Alborán se ha convertido en una persecución policial porque las lanchas vienen dotadas de ponentes motores con el objetivo de desembarcar y regresar a Argelia, como han informado las fuerzas de Seguridad del Estado y ha alertado el Frontex.


Según confirmaron a LA VOZ DE ALMERÍA dos fuentes independientes, en los controles preventivos desarrollados en el Puerto de Almería entre el sábado y la mañana del lunes afloraron dos positivos por coronavirus (un tercer joven mostró rasgos de haber pasado la enfermedad).


Ambos se encuentran en buen estado de salud y atendidos, de momento, en el centro de acogida temporal de emergencia (CATE) del Muelle de Poniente. Con las nuevas directrices, la Junta tendrá que buscarles acomodo.


El Gobierno abona la teoría de la derecha

Los casos positivos por coronavirus en pateras en la provincia de Almería son estadísticamente muy bajos y no han tenido incidencia en ninguno de los brotes detectados desde el comienzo de la pandemia. Sin embargo, el Gobierno abona la teoría del riesgo de contagio alentado por la derecha política. “Las personas que llegan a España por vías migratorias irregulares, sin atravesar puntos fronterizos oficiales, son una población especialmente vulnerable para Covid-19, ya que durante su viaje migratorio pasan por condiciones de hacinamiento y precariedad que les ponen en mayor riesgo de poder adquirir la infección. A su llegada a España, además, estas personas pueden tener elevada movilidad y contactos”, dice el protocolo.


 

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