Dispara a la Policía Nacional con perdigones de una escopeta de aire

Los agentes arrestan a M. O. en La Molineta: “Voy a seguir disparando, no sois policías”

Policía Nacional en la estación de servicio de La Molineta.
Policía Nacional en la estación de servicio de La Molineta. La Voz
Javier Pajarón
07:00 • 15 jun. 2020

La Brigada de Seguridad Ciudadana de la Policía Nacional ha arrestado a un vecino de La Molineta acusado de disparar una ráfaga de perdigones a sus agentes con una escopeta de aire comprimido. 



El detenido es un ciudadano español identificado como M. O. de 56 años de edad, atrincherado en una casa baja con dos escopetas y una pistola de aire y varias cajas de munición de pequeño calibre.



Los patrullas de la Policía Nacional acudieron a La Molineta para atender la denuncia de un vecino, alarmado por los disparos que habían fracturado el cristal de una ventana de su vivienda. 



Los agentes, con las precauciones necesarias, trataron de acercarse a la casa y calmar a M. O., sin embargo, el detenido reaccionó de forma violenta contra ellos. “Voy a seguir disparando porque vosotros no sois policías”.



El vecino comenzó a disparar una ráfaga de perdigones (unos 20 disparos),  mientras los agentes corrían a parapetarse detrás de los vehículos patrullas conocidos en el argot como ‘zetas’.



Un policía recibió dos impactos de los perdigones en su chaleco antibalas, aunque no resultó herido por el pequeño calibre de las bolas de las armas de aire comprimido que M. O. ocultaba en el inmueble. Allí permanecía atrincherado sin dejar margen a la negociación con los agentes.



Entonces llegaron los refuerzos. A los ‘zetas’ se unieron los agentes de la Unidad de Prevención y Reacción (UPR) que coordinaron la entrada en el inmueble.  



Seguridad Ciudadana se aproximó a la casa y tumbó la reja de entrada. El vecino fue reducido en apenas unos segundos y trasladado hasta la Comisaría Provincial de la Policía Nacional.


Gasolinera

La investigación determinó que el sujeto atacaba con frecuencia a sus vecinos con estos perdigonazos desde su propiedad, provocando daños en el patrimonio. Tenía especial fijación con una estación de servicio cercana, por las supuestas molestias que le causaban las luces instaladas. 


“Yo no disparo a la Policía, solo a la gasolinera porque me molestan las luces”, manifestó durante su detención M. O. de 56 años.


La intervención obligó a los agentes a exponerse a la amenaza de una persona armada y de reacciones impredecibles, aunque afortunadamente no se lamentan lesiones más allá de los daños sufridos por un agente con un golpe en la rodilla.


El detenido pasó a disposición del Juzgado de Instrucción de Guardia en la capital. Los agentes entregaron las armas decomisadas durante la operación en La Molineta y las cajas de munición para aire comprimido halladas en el inmueble. 


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