Torrecárdenas: de colina vigía a refugio sanitario de la provincia

Barrio con historia y marcados referentes, cuyo desarrollo podría verse propulsado muy pronto

Torrecárdenas: de colina vigía a refugio sanitario de la provincia
  • El estadio Juan Rojas fue el campo de la UD Almería hasta su traslado al estadio de los Juegos Mediterráneos.
  • Cristina Da Silva
  • Cristina Da Silva
  • 21:02
  • 15.04.2018

Mucho ha cambiado Torrecárdenas desde el siglo XVI, en el que la fortificación de origen nazarí a la que debe el nombre vigilaba sus alrededores. Durante varios siglos, la denominada Torre de Cárdenas sirvió de mirador para otear todo el horizonte. La vista era tan amplia que permitía contemplar la ciudad entera desde el norte, con el mar al sur, el Cabo de Gata al este y la sierra periférica de este a oeste, albergando el valle del Andarax en su seno.


Aunque hoy de aquella función vigía no queda más que el recuerdo, la torre se conserva en buen estado. Rodeada de huertos hasta la primera mitad del siglo XX, fue a partir de los años 70 cuando esta atalaya vio crecer a sus pies el barrio al que extendió su denominación.


Sin embargo, este pequeño vecindario permaneció prácticamente aislado, hasta que en 1983 se fundó el hospital Torrecárdenas. Así, el trasiego sanitario de la Bola Azul se trasladó a esta zona, convirtiéndola en lugar de tránsito e incipiente comercio.

Desarrollo

Uno de los establecimientos inaugurados casi a la par que el hospital fue la farmacia que hoy se encuentra frente a la plaza Teruel, bajo el nombre de M. Mar Navarro Oña.No obstante, en los 80 contaba con distinta ubicación. Presenta una gran imagen de la Torre de Cárdenas en la entrada. Ignacio, farmacéutico de largo recorrido en el vecindario, la emplea como telón de fondo para su relato.


Dirigiendo la mirada hacia esta fotografía en escala de grises, Ignacio recuerda el aspecto de Torrecárdenas hace cerca de 40 años, cuando la farmacia abrió. “Sólo existían la calle Teruel y sus adyacentes. Llegaban hasta el camping Torrecárdenas, que ocupaba lo que ahora es el tanatorio”, comienza diciendo.


Impartía clases ya entonces el colegio Europa, que abrió sus puertas en 1972. Además de ser conocido como el principal centro docente a las afueras de la ciudad, colocó a su equipo de fútbol sala a la cabeza de la clasificación nacional a mediados de los 90.


El Europa flanqueaba el acceso norte al pequeño ‘Barrio del Eucalipto’, como empezó a conocerse a un grupúsculo de casas que todavía se sitúa cerca del colegio. Posteriormente, el Eucalipto ha seguido ampliándose con viviendas unifamiliares y algún que otro bloque de apartamentos.

Grandes cambios

Por otro lado, Ignacio refiere un conjunto de edificios conocidos como ‘Los Apóstoles’. Estos bloques de pisos, que forman parte de las viviendas sociales que hay en el área occidental del barrio, cuentan con 3 décadas de antigüedad.


El farmacéutico comenta que antes de que se edificaran esas casas para personas con bajos recursos, el terreno estaba ocupado por pistas para realizar la parte práctica del examen de conducir.

Vieja orografía

Ignacio explica que antaño la montaña casi colindaba con el terreno que ‘Los Apóstoles’ ocupan en la actualidad. Una vecina que es clienta habitual de su comercio ratifica lo que el farmacéutico trata de bosquejar.


“Las montañas ocupaban todo esto y llegaban mucho más abajo del Alcampo, como hasta donde están la Policía Local y Los Molinos”, afirma Ignacio. Cortijos, vega, balsas y cultivos son las palabras que ambos utilizan para describir aquel añejo paisaje del ala norte de Almería.


Un par de vecinas que también suelen acudir a la farmacia cuentan que, algo más de una década después de la apertura del hospital, se construyeron los edificios aledaños de ladrillo visto en los que residen desde hace 23 años.


“Cuando compramos los pisos sólo había matorrales y existía todavía el arco de entrada al camping, que tiraron poco después”, especifican.


Tal y como retrataba antes Ignacio, indican que aún quedaba “mucha montaña” cerca de las viviendas. “Y anda que no cogíamos caracoles y chapas, que también había bastantes”, añade Ignacio riendo.

Las fiestas y el fútbol

Las fiestas del barrio transcurrían antiguamente en la calle Teruel, en la que tenían lugar las actividades. “En la misma carretera se jugaba al fútbol y se organizaban los campeonatos, porque no pasaban coches”, detalla Ignacio.


“Cuando aprobaron el decreto que prohibía cortar la calle para las fiestas, se las trasladó a la plaza Antonio Méndez Salvador, que está por detrás del campo de fútbol. Pero, en la práctica, terminaron por desaparecer, hará ya cerca de 10 años”.


Al igual que las fiestas dejaron de existir, el campo que Ignacio menciona, el estadio Juan Rojas, cayó en desuso. Inaugurado en 1976 –bajo el nombre de Antonio Franco Navarro– fue escenario de los partidos de la Unión Deportiva Almería, hasta que el equipo se trasladó al estadio de los Juegos Mediterráneos.


Los matorrales inundaron el campo y el tiempo comenzó a carcomer las gradas, hasta que se decidió dar un nuevo uso al recinto. Así, a finales de marzo de 2017, se demolió su fondo norte para convertirlo en un campo de rugby.


La pensión

Junto al estadio se encuentra la pensión Torrecárdenas, un negocio treintañero que es también referente en la barriada. Su cafetería es lugar de encuentro diario entre los vecinos, especialmente a las horas del desayuno y del aperitivo.


“Antes, el barrio abarcaba de la zona del campo de fútbol y la esquina en la que está la pensión hacia el oeste. El vecindario más cercano era Las Lomas. El centro quedaba muy lejos. Y, a parte de la conexión con Los Molinos por la calle Doctor Domingo Artés, Torrecárdenas estaba prácticamente incomunicado”, señala Ignacio.


De este modo, si el colegio Europa y el estadio fueron dos de las primeras grandes edificaciones en el barrio, el hospital, el camping y negocios como la farmacia o la pensión completaron el combo. En torno a dichas construcciones, han proliferado numerosas viviendas hasta el día de hoy.

Lo que está por venir

El caso es que Torrecárdenas sigue creciendo. Pronto contará con su propio centro comercial, del cual se iniciaron las obras en enero de 2017.


Se prevé que esté operativo el próximo otoño y tal vez haga de este enclave lo que en su día consiguió el centro comercial Mediterráneo en San Luis y Villablanca: una expansión comercial y residencial que auspició la prosperidad de ambos. Los próximos años decidirán si a Torrecárdenas le ocurre lo mismo.

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