El almeriense de 24 años que quiere llevar el oro líquido andaluz a los cinco continentes
Luis Calatrava ha creado su propia empresa y su propia marca de AOVE Premium: 'Oligares'

Luis Calatrava de aceite Oligares.
Con solo 24 años, Luis Calatrava tiene un objetivo que parece reservado para grandes compañías internacionales: llevar el aceite de oliva virgen extra andaluz a cualquier rincón del planeta. Desde Almería, donde nació y creció, este joven emprendedor trabaja para que una botella de aceite producida en España pueda terminar sobre una mesa en Asia, América, África, Europa u Oceanía, a más de 17.600 kilómetros de distancia.
Agricultura2000
Crecen las almazaras andaluzas que apuestan por la Producción Ecológica para mejorar su rentabilidad
Agricultura 2000
Es precisamente Oceanía, el continente más lejano de Almería, la referencia que mejor ilustra la magnitud de su ambición. La distancia que separa la capital almeriense de ciudades como Sídney ronda los 17.600 kilómetros. Un recorrido que simboliza el sueño de Luis: demostrar que la excelencia del aceite andaluz no entiende de fronteras.

El AOVE de Oligares.
Natural de Almería capital, Luis es el fundador de Oligares, una marca de aceite de oliva virgen extra premium que acaba de cumplir su primer año de vida y que ya trabaja con una clara vocación internacional.
Lo llamativo de su historia es que no procede de una familia dedicada al olivar ni heredó una empresa del sector. Su vínculo con el aceite nació de una pasión personal por la gastronomía y los productos de calidad.
“Siempre me ha gustado el tema gourmet y el aceite me ha encantado. Quería representar la excelencia de una cultura que tenemos como Andalucía y poder enseñarla al mundo”, explica.
Una idea que cambió su vida
Cuando comenzó a desarrollar el proyecto estudiaba Ingeniería de Edificación en Madrid. Sin embargo, la empresa empezó a crecer y a exigir cada vez más dedicación.
La decisión fue arriesgada: dejar la carrera para centrarse en su proyecto empresarial. Hoy compagina la gestión de OLIGARES con sus estudios de Administración y Dirección de Empresas, convencido de que la formación y el aprendizaje continuo son claves para consolidar su negocio.
“Hay gente que me dice que estoy un poco loco”, reconoce entre risas. “Pero tengo tantas ganas y tanta ilusión por este proyecto que sé que va a salir”.
Construyendo una marca desde cero
La empresa que dirige, Olivar Verde Origen, se dedica a la distribución, comercialización y exportación de aceite de oliva virgen extra. Para ello trabaja con cinco almazaras repartidas entre Jaén, Huelva y Cuenca, lo que le permite ofrecer hasta diez variedades diferentes de AOVE y varias cosechas tempranas seleccionadas.

El AOVE de Oligares.
Pero antes de comenzar a vender fuera de España, hubo que superar un largo proceso de preparación.
Durante meses, Luis y su equipo se centraron en obtener certificaciones, cumplir requisitos legales y adaptar la empresa a las exigencias de los mercados internacionales. Posteriormente comenzaron los contactos con importadores, distribuidores y operadores logísticos para hacer realidad las primeras exportaciones.
Ese trabajo ya está dando resultados y la marca prepara su expansión hacia distintos mercados de Europa, Asia, América y otros destinos estratégicos.
El valor oculto detrás de una botella
En un sector altamente competitivo, Luis considera que el gran reto es explicar todo lo que existe detrás de una botella de aceite de oliva virgen extra.
“Muchas veces no se comunica todo el valor que hay detrás de un AOVE: el trabajo en el campo, el conocimiento transmitido durante generaciones, la selección de las aceitunas y el cuidado de cada etapa del proceso”.

El AOVE de Oligares.
Esa filosofía es la que intenta trasladar Oligares a través de sus productos, elaborados a partir de variedades como Picual, Arbequina, Hojiblanca, Cornicabra, Manzanilla, Picudo o Verdeja, combinando tradición, sostenibilidad e innovación.
La empresa apuesta además por formatos gourmet, ecológicos y familiares, con el objetivo de acercar la calidad del aceite de oliva virgen extra a distintos perfiles de consumidores.
Un sueño global con raíces andaluzas
Pese a su juventud, Luis tiene muy claro cuál es el camino que quiere seguir. No busca competir con las grandes industrias por volumen de producción, sino por calidad, autenticidad y experiencia.
“Cuidamos cada detalle, desde la selección de la aceituna hasta el diseño final del producto. Queremos ofrecer un aceite que represente fielmente la excelencia de nuestra tierra”.
Desde Almería, una provincia acostumbrada a demostrar que la innovación puede florecer en cualquier entorno, este joven emprendedor trabaja cada día para convertir una idea en una realidad internacional.
Su reto no es pequeño: llevar el sabor de Andalucía a los cinco continentes. Pero si algo ha demostrado en este primer año de vida empresarial es que la distancia, incluso cuando alcanza los 17.600 kilómetros, no parece suficiente para frenar sus aspiraciones.