La Voz de Almeria

La Foodineta

Las terrazas almerienses tendrán que cerrar este verano en casos de calor extremo

La nueva normativa estatal obliga a proteger a los trabajadores ante alertas roja o naranja y prevé sanciones de más de 50.000 euros por incumplimiento

Terraza de un bar de Almería.

Terraza de un bar de Almería.EUROPA PRESS

Miguel Cabrera
Publicado por

Creado:

Actualizado:

En:

Las terrazas almerienses podrán verse obligadas a cerrar este verano en situaciones de calor extremo, riesgo grave y alertas meteorológicas rojas o naranjas. Así lo establece la nueva normativa acordada por sindicatos y patronal del sector hostelero a nivel nacional.

Los bares y negocios de hostelería con terrazas al aire libre deberán suspender su actividad si no cuentan con medidas de protección adecuadas frente a las altas temperaturas, según recoge la modificación del VI Acuerdo Laboral de ámbito estatal para el sector de la hostelería (ALEH). El documento ha sido firmado por los sindicatos FeSMC-UGT y CCOO Servicios, junto a las patronales Hostelería de España y la Confederación Española de Hoteles y Alojamientos Turísticos (CEHAT).

La principal novedad del acuerdo es la incorporación de medidas específicas que tienen en cuenta la realidad climática actual y las obligaciones en materia de salud laboral. Entre ellas se incluye la posibilidad de implantar sistemas preventivos como techados, toldos térmicos o mecanismos de refrigeración para poder mantener abiertas las terrazas durante las olas de calor.

En caso de no disponer de estas soluciones, los establecimientos podrán reorganizar o reducir las jornadas laborales, redistribuir los turnos o, si fuera necesario, suspender la actividad en las terrazas durante los episodios de temperaturas extremas. Además, las empresas deberán identificar los puestos de trabajo más expuestos al calor y actuar en consecuencia.

El acuerdo contempla sanciones económicas elevadas para quienes incumplan estas obligaciones. Mantener a los empleados trabajando en condiciones de calor extremo podría conllevar multas superiores a los 50.000 euros por vulnerar el derecho a la salud laboral.

Medidas "muy positivas"

La nueva normativa ha sido recibida con satisfacción por la patronal almeriense. El presidente de la Asociación Provincial de Empresarios de Hostelería de Almería (Ashal), Pedro Sánchez-Fortún, ha valorado positivamente el acuerdo alcanzado: “Nos parece muy bien. En este caso vemos que el diálogo social entre empresarios y sindicatos funciona y se traduce en algo que también es de sentido común. Si hay alerta roja por temperatura y la gente no sale a la calle, es lógico que nuestros trabajadores estén protegidos”, afirma.

Sánchez-Fortún aclara que el cierre de terrazas solo se aplicará en momentos puntuales de calor extremo. “Cuando se superen los 40-42  grados, por ejemplo. Si esto ocurre al mediodía, por la noche, lógicamente, las terrazas se podrán reabrir”, explica.

No obstante, duda de que esta situación se dé con frecuencia en la provincia. “Normalmente afectará más a zonas del interior de España. En la franja mediterránea el mar suele suavizar las temperaturas. Sí es cierto que puede haber días puntuales con mucho calor y, en esos casos, creemos que hay que proteger tanto al cliente como al trabajador”, señala.

Climatización

La normativa abre la puerta a mantener las terrazas operativas mediante el cerramiento de los espacios y la instalación de sistemas de aire acondicionado. Sin embargo, desde el sector consideran que esta opción es difícilmente viable en Almería debido a las restricciones urbanísticas municipales.

“Habrá que sentarse con los alcaldes y plantear la posibilidad de flexibilizar las normas. Aunque, sinceramente, veo complicado que se permita. Si yo tuviera una terraza cubierta y pudiera climatizarla, por supuesto lo haría”, apunta Sánchez-Fortún.

Según Ashal, los problemas urbanísticos son generales en todos los ayuntamientos. Los planes generales de ordenación urbana permiten cerramientos en algunas zonas, los prohíben en otras y, en determinados casos, ni siquiera autorizan la instalación de toldos. “Es una realidad con la que convivimos los hosteleros, marcada por las limitaciones y las leyes urbanísticas”, subrayan.

Por este motivo, a corto plazo no se contempla una modificación sustancial de estas normas. “Las reglas urbanísticas no dependen solo de la voluntad del ayuntamiento. También responden a normativas europeas y nacionales, por lo que cambiarlo todo resulta muy complejo”, añade el presidente de Ashal.

La asociación tenía previsto abordar esta modificación en una reunión de su junta directiva la tarde de este lunes, aunque la primera valoración es positiva. “Si se ha alcanzado un acuerdo a nivel nacional a través de la Federación Española de Hostelería, es porque, al final, será beneficioso tanto para el sector como para los trabajadores. No se firma algo de esta importancia si no mejora las condiciones de ambas partes”, concluye Sánchez-Fortún.

tracking