Buena Aventura: la nueva pastelería francesa que endulza Albox
El rincón almeriense donde disfrutar de cruasanes, éclairs y macarons

La nueva pastelería que conecta Albox con la tradición pastelera francesa.
Cruasanes hojaldrados, éclairs de café, macarons de colores delicados. Desde hace apenas una semana, Albox huele diferente por las mañanas. El aroma viene de la pastelería Buena Aventura, un nuevo establecimiento que ha traído lo mejor de la repostería francesa al Levante almeriense.
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Sara Ruiz
La historia de Buena Aventura empieza lejos de Albox
El proyecto comenzó con Éric Saez, dueño de la pastelería, un pastelero formado en Grenoble (Francia), que decidió dejarlo todo para empezar de cero. Y lo hizo aquí, en el sur de España. "Nos lanzamos a la aventura", confiesa Éric para LA VOZ. "Sin hablar el idioma con fluidez, lo dejamos todo: nuestro trabajo, nuestra casa, nuestra familia y amigos".
Tras muchos años de experiencia en Francia, Éric tenía claro que quería emprender algo propio, algo que reflejara su manera de entender la repostería. Andalucía, una región que habían visitado por vacaciones, terminó por conquistarles. Después de meses de reflexión, el mapa se redujo a un solo punto: Calle León, Nº1, Albox.

Los dulces que ponen sabor a Francia en Albox.
Un pedazo de Francia en cada vitrina
Detrás del mostrador, Thomas y Enzo, los pasteleros, elaboran cada día delicias como el Paris-Brest, la Tropezienne, los tradicionales éclairs y macarons, además de bollería artesanal como croissants, pain au chocolat, empanadillas de manzana o caracolas de pasas. "Trabajan con productos de marcas francesas, especialmente mantequilla y nata", destaca Saez. La fidelidad a los sabores de origen es una prioridad.

Mostrador repleto de delicias artesanas.
La propuesta va cambiando con las estaciones: en verano, por ejemplo, apuestan por tartas de fruta fresca. Pero, como dice el propio dueño, “¡no hay temporada para comer un buen cruasán!”. Después de la apertura, Saez no puede disimular la emoción: “Estamos muy contentos, hemos tenido muchísimas visitas y comentarios positivos”.
Más allá de la repostería, Buena Aventura se ha convertido en un lugar de encuentro, con una nueva propuesta gastronómica. Como su propio nombre indica, esta 'Aventura' huele y sabe a 'Buena'.