Los secretos más bellos de Cabo de Gata que solo se pueden descubrir sobre un barco, en imágenes
Surcando el Cabo ofrece diferentes rutas por lugares poco conocidos a los que no se puede acceder a pie
De camarero a patrón de barco, Daniel Salazar se tiró a la piscina -o al mar, en su caso- para cumplir un sueño: el de ganarse la vida al volante de una embarcación. Hace unos meses, lo consiguió. Hoy es fundador de Surcando el Cabo, una pequeña empresa gracias a la que cada día descubre a sus pasajeros los secretos que esconde el Parque Natural de Cabo de Gata-Níjar, un paraíso que, da igual los años que pasen, siempre le depara algún tesoro nuevo. Estas son las mejores imágenes sacadas durante una mañana acompañándolo en altamar.

Daniel Salazar con su "potrillo salvaje", como él mismo llama a su embarcación, tras una ruta de Surcando el Cabo.
Daniel Salazar con su "potrillo salvaje", como él mismo llama a su embarcación, tras una ruta de Surcando el Cabo.

Algunos pasajeros durante una de las cuatro rutas de Surcando el Cabo.

Daniel Salazar durante una explicación sobre la historia y otras curiosidades del Cabo.

Algunos pasajeros en la embarcación, pequeña pero cómoda.

Varias nubes de tormenta se acercaban por el viento de Levante.

Algunos pasajeros durante la ruta de Surcando el Cabo.

Daniel Salazar, patrón de barco, durante la ruta.

Daniel Salazar, patrón de barco, durante la ruta.

Daniel Salazar, patrón de barco, durante la ruta.

Daniel Salazar, patrón de barco, durante la ruta.

Acantilados de roca volcánica, causantes de que en la primera parte de la ruta predomine el negro.

Acantilados de roca volcánica, causantes de que en la primera parte de la ruta predomine el negro.

La erosión del agua provoca que los acantilados adopten curiosas formas, también conseguidas debido a la minería, las canteras, el origen volcánico y otras causas diversas.

Acantilados negros por su origen volcánico.

Una veta de azufre puro en uno de los rincones del Cabo.

Paredes de acantilado en forma de adoquín, de las que, en el pasado, se extraía piedra para diferentes plazas de España.

Una de las cuevas del Cabo de Gata a la que la embarcación de Salazar puede acercarse gracias a su pequeño tamaño y a su flexibilidad.

El Faro de Mesa Roldán a lo lejos, único faro de España que aún no está domotizado.

La embarcación a la entrada de una de las cuevas.

La embarcación a la entrada de una de las cuevas.

La embarcación a la entrada de una de las cuevas.

Un sol grabado por un hippie en una de las calas semi-vírgenes de la ruta.

La Cala de Enmedio, otra de las calas presentadas en la ruta.

Restos de las edificaciones de la actividad minera, junto a Agua Amarga.

Agua Amarga desde el mar.

Un rincón secreto de Cabo de Gata, en el que las aguas turquesas se funden con el violáceo del hierro en la roca.

Daniel Salazar posa sobre su barco, su "pequeño capricho".

Uno de los rincones secretos de Agua Amarga.

La cala del Puente, en cuyo interior se asoma el barco.

La cala del Puente, en cuyo interior se asoma el barco.

La cala del Puente, en cuyo interior se asoma el barco.

La camiseta del patrón, donde se lee "experiencia en barco".

Otro de los secretos más coloridos de Cabo de Gata, inaccesible a pie.

El Cabo en todo su esplendor.

El Faro de Mesa Roldán, donde vive la última familia farera de España.

El Faro de Mesa Roldán, donde vive la última familia farera de España.

El Cabo en todo su esplendor.

De regreso al Puerto de Carboneras tras una experiencia inolvidable.

De regreso al Puerto de Carboneras tras una experiencia inolvidable.
