Grandes instalaciones sin mantenimiento
No basta con ofrecer un buen césped y agua caliente a nuestros equipos
El estado que presentan muchos campos del municipio almeriense daña la vista a tenor de las imágenes que nos llegan del Complejo Deportivo de La Cañada, un campo visitado cada fin de semana por equipos de diferentes puntos de España y proyecta la imagen de Almería al mundo. Cristales rotos, óxido en los marcos de las ventanas, asientos arrancados y tornillos perpendiculares en el cemento con el peligro para los usuarios de la instalación y los aficionados. Almería daba un salto de calidad con motivo de los Juegos del Mediterráneo en 2005 pero esos campos que hizo el Ayuntamiento de Almería por obra y gracia de Paco Amizián tuvieron un mejor mantenimiento cuando pasaron a ser gestionados por los clubes y lucían con esplendor mientras que ahora es el Patronato el que los gestiona y el mantenimiento brilla por su ausencia. No se trata de grandes inversiones y si de dar una 'mano de pintura' para que muestren todo su esplendor. La Cañada compite a nivel Nacional y Regional y no proyecta una buena imagen por su instalación. Son más de 600 niños los que utilizan un Complejo Deportivo mejorable. La imagen de Almería está en juego por deterioro de sus campos municipales.

Detrás de los asientos el óxido y cristales rotos.

El deterioro es evidente en la grada del campo.

Ventanas rotas y las butacas sueltas por la tribuna.

La Cañada tenía prometido un aparcamiento en un solar contiguo.

Ventanas rotas y el viento soplando con fuerza.

Mejor no pasar la mano por este lugar.

Esto no es solo de días porque el óxido lleva tiempo apareciendo.

La flora ha llegado a las puertas del recinto.

La instalación es un peligro con cristales rotos.

Cada día asisten a entrenar cientos de niños al campo.

Butacas sueltas y los tornillos oxidados a la vista.

El uso de las butacas necesita una reposición.

El banco a la puerta del Complejo ya pone en alerta.

La grada presenta butacas y tornillos que sobresalen del cemento.
