María del Mar Vázquez, alcaldesa de Almería: “Cuando acaba la Feria ya pensamos en la del año siguiente”
María del Mar repasa sus recuerdos más personales y cómo ha cambiado su forma de vivir la Feria con el paso del tiempo

La alcaldesa de Almería, María del Mar Vázquez, con el abanico de la Feria 2025.
La primera edil, María del Mar Vázquez, se asoma a esta entrevista para hablar del trabajo que hay detrás de la Feria desde el Ayuntamiento, pero también para rememorar su historia personal con estas fiestas, desde aquellas primeras veces de niña vestida de gitana hasta la responsabilidad de hoy como madre y alcaldesa.
¿Cuáles son tus primeros recuerdos de la Feria?
Mis primeros recuerdos son de cuando era muy pequeña. Mi madre nos vestía a mis hermanos y a mí de gitanos y nos llevaba al recinto. Recuerdo especialmente las luces del puerto y la Rambla, cuando todavía era rambla. Las manzanas de caramelo, los cacharricos y esa sensación de ilusión total.
¿Ha cambiado con los años la forma en la que la vives?
Claro, uno va cambiando y la forma de vivirla también. De niña solo estaban los cacharros. Luego, de adolescente, me encantaba la Feria del Mediodía porque era el momento de reencontrarte con los amigos que estudiaban fuera. La vivía a diario. Me vestía cada día con una flor distinta según la ropa. Hoy, con mis hijas, la disfruto de otra manera. Buscas sitios más cómodos, con aire acondicionado y zonas para que ellas también se lo pasen bien.
Ahora, como alcaldesa, ¿qué significa para ti la Feria?
Me sigue encantando, como a cualquier almeriense. Pero ahora también conlleva una gran responsabilidad. Estar pendiente de que todo funcione: el tráfico, la limpieza, la seguridad... Cada mañana me informan bomberos y policía, y si no ha habido incidentes, respiro tranquila.
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Elena Ortuño
¿Cuáles son las principales novedades de este año?
Hay tres cosas que quiero destacar. La primera, el pregón se traslada al recinto ferial. Esto ya se hace en muchas ferias de España y tiene sentido: quien va a escuchar al pregonero puede quedarse a ver el encendido de la portada y el concierto, todo en el mismo espacio.
Además, este año tenemos un pregonero muy conocido y divertido, como es Vicente Martínez, que seguro atraerá a mucha gente. La segunda es la inclusión: todos los días habrá horas sin ruido. Y la tercera es la incorporación de asociaciones, academias y colectivos culturales a la programación oficial.
Es una feria más colaborativa, diversa y enriquecedora. En este sentido, otra novedad, que a mí me hace mucha ilusión, es que le vamos a hacer un homenaje al colectivo LGTBI por primera vez, el jueves va a tener también su día en la Caseta Municipal.
¿Organizar una feria así requiere un gran trabajo. ¿Desde cuándo empezáis a prepararla?
Cuando acaba una feria ya estamos pensando en la siguiente. Se analizan los fallos, se valoran las propuestas de mejora y se empiezan a estudiar cambios. Por ejemplo, ya estamos pensando en darle una vuelta a la portada del año que viene. Y todas las áreas están implicadas. Cultura, Sostenibilidad, Movilidad, Familia, Integración Social, Comercio, Presidencia, Hacienda... Hemos dividido competencias para agilizar todo. Cada una aporta su granito de arena. La Feria es un proyecto común.
¿Qué impacto económico se espera para esta edición?
La Feria siempre es una semana de gran impacto, sobre todo para la hostelería. Este año notamos que las reservas se están haciendo más a última hora, quizá por el calor o por la situación económica general, pero seguimos siendo optimistas. Almería tiene mucho tirón en la provincia y en otras cercanas. Ojalá al final podamos decir que hemos superado cifras anteriores.
¿Cuál sería tu jornada ideal de feria?
Lo ideal es que cada jornada termine con la sensación de que todo ha salido bien. Que hemos disfrutado, que no ha habido incidentes, que los almerienses se lo han pasado bien. Eso es lo que busco: levantarme a las ocho de la mañana y que me digan que el día anterior fue perfecto. Y si además puedo compartir un rato con mis hijas, ver a mis amigos o bailar un poco, ya es redondo.