El futuro del Campo de Níjar se encuentra en sus balsas
El nuevo proyecto incluye medidas medioambientales como charcas para anfibios o la instalación de nidos para aves

Antonio López, presidente de la CUCN durante el llenado de la balsa 8.
La Comunidad de Usuarios de Aguas de la Comarca de Níjar (CUCN) sigue avanzando en su compromiso por garantizar el suministro hídrico en una de las zonas agrícolas más productivas de Almería. La construcción de dos nuevas balsas de regulación permitirá mejorar la capacidad de almacenamiento de agua desalada, reforzando así el abastecimiento para 10.100 hectáreas invernadas y beneficiando a unos 2.900 regantes.
Las obras, licitadas por la Sociedad Mercantil Estatal de Infraestructuras Agrarias (SEISA) con un presupuesto de 13,4 millones de euros, incluyen la construcción de dos balsas: una en el paraje Las Moralas, con una capacidad de 908.895 metros cúbicos, y otra en El Cautivo, con 890.509 metros cúbicos.
La lucha por los campos de Níjar
La CUCN, constituida en 1999, nació con el objetivo de diversificar las fuentes de agua en la comarca, evitando la sobreexplotación del acuífero de Níjar. Gracias a un convenio firmado con ACUAMED en el año 2000, la desaladora de Carboneras se convirtió en el pilar del suministro agrícola y urbano.
La construcción de una red hidráulica de más de 700 kilómetros, promovida y gestionada por la propia CUCN, ha sido clave para el desarrollo agrícola de Níjar, permitiendo que cada agricultor combine agua desalada con agua del acuífero según las necesidades del cultivo y la época del año. Este sistema de distribución cuenta con una tecnología de telecontrol avanzada, que garantiza pérdidas inferiores al 1% anual, una eficiencia única en España.
Con la reciente incorporación de la balsa número 8 en El Jabonero, con una capacidad de un hectómetro cúbico, y las dos nuevas balsas en construcción, la CUCN contará con un total de más de 4 hectómetros cúbicos de reserva, asegurando el suministro de agua incluso en periodos de escasez. Gracias a estas actuaciones, los regantes de Níjar reducen la dependencia del acuífero y garantizan el agua a las futuras generaciones de regantes.