A un almeriense le perdonan una deuda de 36.532 euros tras coger una depresión
El préstamo con Banco Santander generaba unos préstamos imposibles de asumir por esta persona trastocada mentalmente

Oficina del Banco Santander en el Paseo de Almería.
Hay rupturas que no solo rompen una familia: también rompen una economía como es el caso de la historia de este hombre. Tras el divorcio, su ex cónyuge se quedó con el uso de la vivienda pero dejó de pagar el impuesto de basuras, y la deuda con la Diputación de Almería acabó recayendo sobre él. El préstamo con Banco Santander seguía generando cargos imposibles de asumir con una nómina de entre 300 y 400 euros mensuales. La presión sostenida derivó en un cuadro depresivo médicamente acreditado que le llevó a la baja laboral y, finalmente, al despido. Durante ese tiempo las obligaciones con la Agencia Tributaria tampoco pudieron atenderse. Con la cuenta bancaria embargada en su totalidad, un hijo menor de un año y problemas de salud que le impedían trabajar, no había margen para nada.
“No podía ni abrir el extracto del banco. Todo lo que entraba salía embargado. Tenía un hijo recién nacido y no podía hacer nada para darle estabilidad” explica el exdeudor. Fue entonces cuando acudió a la Asociación Ayuda al Endeudamiento, que inició el procedimiento ante el Juzgado de lo Mercantil N.º 2 de Almería. En marzo de 2026, el juzgado ha dictado la cancelación total de los 36.252,56 euros de deuda frente al Banco Santander, la Agencia Tributaria y la Diputación de Almería, reconociendo que la insolvencia fue consecuencia de circunstancias ajenas a su voluntad.
“Deber dinero no convierte a nadie en mal ciudadano. Este hombre cayó enfermo, perdió su trabajo y gestionó las consecuencias de un divorcio con menos de cuatrocientos euros al mes. Que la justicia lo reconozca y le dé la oportunidad de empezar de cero, con un hijo pequeño, es exactamente para lo que existe esta ley.” — José Domínguez, letrado de la Asociación Ayuda al Endeudamiento. Los embargos desaparecen, la deuda queda cancelada y, por primera vez en mucho tiempo, puede planificar su vida sin que el pasado lo siga de cerca.