“El invernadero tipo de Almería sigue siendo muy rentable”
El director del estudio “Los invernaderos de Almería” defiende una mejor comercialización

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Para Diego Luis Valera Martínez, el invernadero tipo Almería tiene porque “sigue siendo competitivo. El director de la publicación ‘Los invernaderos de Almería: Análisis de su tecnología y rentabilidad”, presentado recientemente dentro de la Serie Economía de la fundación Cajamar, añade a su observación que este modelo de invernadero se ha ido adaptando perfectamente alas condiciones climáticas de cada zona. Esa es una de las conclusiones de esta obra que constituye un minucioso y contrastado tratado sobre la agricultura bajo plástico en la provincia de Almería. Del mismo se da cuenta en el número de agosto de Agricultura 2000.
El predominio de esta estructura, con sus diferentes variantes queda claro en el estudio, sin perjuicio de las alternativas existentes, que suelen encontrar mejores resultados cuando se trata de cultivos con exigencias climáticas especiales, como sucede en el caso del pepino de ciclo largo, que se desenvuelve mejor en invernaderos multitúnel.
Esta conclusión general se ilustra de manera bastante detallada en la publicación al caracterizar de manera pormenorizada el perfil de las explotaciones más rentables en las 12 formas de cultivo que prácticamente dibujan el panorama de la agricultura almeriense y que presentan las distintas combinaciones de productos y ciclos. Según Varela, el invernadero almeriense, que ha cumplido ya el medio siglo, tiene por delante el reto de admitir innovaciones tecnológicas que permitan a la agricultura almeriense asumir retos importantes como garantizar mayor seguridad alimentaria, aumentar la diversificación de productos o mejorar en sabor.
Varela explica que “un aspecto que ha evolucionado en los últimos años es el tamaño medio de las explotaciones. Ahora son un poco mas grandes, respondiendo a un fenómeno de economía de escala”. Lo que deja claro el estudio “es que una de las fortalezas del modelo agrícola almeriense es su “capacidad para repartir la riqueza”, añade el director de la publicación. Además, la agricultura intensiva sigue siendo un buen refugio para la inversión, como se detecta en los datos sobre evolución de la superficie invernada.
Comercialización No obstante, Valera “descarta que se quepa esperar otro fenómeno expansivo tan intenso como el registrado en Poniente. De todos modos, el enfoque del crecimiento está orientado ahora hacia mejorar la eficiencia y conseguir mayor calidad”.
La comercialización representa para el director de esta publicación el principal aspecto en el que es necesario progresar. Un progreso que debe tener en cuenta las variables que definen los mercados de destino y las características de la gran distribución, señalando al respecto “que es necesario tender a la integración, pero sin forzar a nadie”. Lo que sí apunta Valera como una opción interesante dentro de esta parcela es el desarrollo de acuerdos de colaboración que podrían cristalizar en la creación de una plataforma logística en destino.