Los promotores almerienses reaccionan con cautela al nuevo plan de la vivienda
Entrará en vigor en junio con una dotación de 1.000 millones hasta el año 2020

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Los promotores inmobiliarios almerienses han reaccionado con cautela ante el nuevo Plan de Urbanismo avanzado por la Consejera de Fomento y Vivienda, Elena Cortés, el jueves en el Parlamento y que entrará en vigor en junio. Tendrá un presupuesto de 1.000 millones y prevé crear 100.000 puestos de trabajo hasta 2020.
Se trata de un macroplan, una nueva hoja de la vivienda andaluza, que estará marcada por el objetivo de revitalizar un sector en profunda agonía virando sobre todo hacia el negocio de la rehabilitación de la vivienda. Anunció Cortés que el nuevo Plan Marco de Vivienda y Rehabilitación estará financiado al 75% con fondos europeos y “supondrá un cambio radical del modelo para garantizar una vivienda digna a la población más vulnerable en una ciudad sostenible y reconvertir el sector de la construcción a la rehabilitación”.
El presidente de la Asociación de Promotores de Asempal, José Luis Muñoz, se ha mostrado escéptico, por ahora, ante este nuevo plan, “sobre todo porque aún había uno en vigor con dos años de vigencia y del que aún deben 11 millones de euros a los promotores de vivienda de promoción oficial”.
Sobre este asunto, los promotores almerienses, junto a los de Granada y Sevilla, han denunciado en fiscalía el impago de estos fondos el pasado mes de enero.
Muñoz considera que la rehabilitación está bien “pero es un negocio que lo tiene que ir dando el propio mercado, dudo mucho que se subvencionen las rehabilitaciones de viviendas cuando el problema es que sigue habiendo 20.000 viviendas sin vender en la provincia”. Añade que “ahora hay que ver cómo se articulan los planes municipales de vivienda y el Plan de Protección del Litoral, hay mucha normatiza, muchos papeles pero poco cemento, los promotores necesitamos, sobre todo, seguridad jurídica para que vuelva el mercado europeo”.
El espíritu del nuevo Plan, según ha expuesto Cortés es “pasar de la cultura de la especulación a la de la rehabilitación”.
En España, el peso de la actividad rehabilitadora es del 28%, frente al 41% de la media europea. “No hay construcción más sostenible que la que se realiza sobre lo ya construido y genera el triple de empleos”, ha manifestado la consejera.