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Economía

"Almería tiene la red eléctrica saturada y las empresas se van"

El director de Endesa confirma que la capacidad está al 0%, lo que impide atender más de 50 proyectos empresariales en la provincia

Rafael Sánchez Durán, director de Endesa Andalucía, Extremadura, Céuta  y Melilla, en una entrevista en la redacción de La Voz de Almería.

Rafael Sánchez Durán, director de Endesa Andalucía, Extremadura, Céuta y Melilla, en una entrevista en la redacción de La Voz de Almería.

Manuel León
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Rafael Sánchez Durán (Sevilla-1966) es el director de Endesa, Extremadura, Ceuta y Melilla desde hace cinco años. Fue el primer becario de la época de Sevillana en el año 1990, cuando Almería estaba dirigida por José Vallejo Osorno, a quien conoció, al igual que a otros históricos de la compañía eléctrica en la provincia como Julián Lacalle, Rafael Tapia o Julián Redondo, en la Térmica. Endesa, uno de los operadores de referencia en España, se encuentra en una encrucijada a final de este año en la que los mapas de capacidad revelan en Andalucía en general y Almería en particular una saturación de la red de distribución eléctrica del 100%, frente al 83,45% de la media de la región. Se ha producido una explosión de la demanda por los precios estables y más bajos que en otros mercados, la energía que procede en buena medida de fuentes renovables y una apuesta en Europa por impulsar las actividades que garantizan el abastecimiento y la autosuficiencia de sectores estratégicos. El director de Endesa en Andalucía, que es doctor en Ingeniería Informática, avisa de que el problema es que la electricidad se produce lejos de donde se consume y las redes, por su parte, están saturadas.

Se necesita de forma urgente inversión por las cifras que se han aportado desde Endesa

Andalucía tiene ahora 16.000 megavatios en renovables, una buena cantidad. El problema no está en cuantas caben, sino que para que el negocio de renovables siga avanzando tiene que haber demanda que lo consuma. Y ahí es donde viene el cuello de botella de las redes, porque normalmente se ven esos campos solares, pero el problema es el punto de evacuación que no coincide con el punto de consumo y provoca que hasta un 20% de la energía producida se tenga que tirar sin que tenga un provecho.

¿Cómo se puede paliar esa disfunción?

Es necesario ir buscando cómo desarrollar redes. Y lo que está pasando últimamente es que las renovables tienen vertidos, tienen 5, un 10%, hay zonas que hasta un 20% de la energía la tiran sin ese momento no hay demanda y llega un momento en que tienes que parar las plantas.

¿Qué necesita el sector ahora para seguir desarrollándose, para salir del bucle en el que se encuentra por deficiente conexión?

Lo que le interesa al terreno, al tejido industrial y al territorio es que se hagan mallas de redes para poder conectar mucha demanda en muchos puntos. Pero aunque la inversión es privada, la autorización es pública y ahí es donde está la clave.

¿Es el Ministerio quien no puede descuidar la planificación?

Efectivamente. La inversión en renovables no es un problema, van como una moto. El problema son las redes, porque tiene relación con las plantas, o sea, si una planta no vende su energía, no le sale rentable al inversor, Entonces ya puede ser Endesa o puede ser cualquiera. Lo que de alguna manera se echa en falta por parte de un operador privado como Endesa es la autorización para construir más estaciones, subestaciones, más líneas y más transformación. Nosotros somos instituciones privadas, pero tenemos una concesión de servicio público.

¿Qué motivación hay para estas dudas del Ministerio?

Porque lo que pretenden es moderar la inflación, que es lógico. Claro, si no creciera el mercado, si el crecimiento es vegetativo, esa es la mejor práctica. Entonces, ¿Cómo lo limita el Ministerio? Pues se fija en el Producto Interior bruto y le pone un factor de restricción del 0,13. Es decir, por cada punto de producto interior Bruto, a nosotros sólo nos deja crecer sobre el año anterior un 0,13. Con lo cual es una restricción importante. La economía va a más velocidad que las redes y eso puede ser un freno al desarrollo

¿Y qué malo tiene crecer a demanda?

Es bueno. Si la demanda no se dispara. Entre el año 2020 y el 22 todo iba tranquilo. Ese año no se movían ni los gorriones. Pero claro, el problema es que desde el año 2023 hasta el año 2025, las solicitudes de potencia en nuestra región han sido de 20.000 megavatios y eso es como tres veces la capacidad en la Andalucía actual que es de 7.000 megavatios.

¿Cómo se explica tan alta demanda desde la industria?

Ahí tienes, por ejemplo los centro de proceso de datos, centros logísticos, todo lo que es el mundo también del hidrógeno. Los industriales. Hay muchos industriales que están queriendo venir a nuestro territorio y que crean mucho empleo.

¿Ahora mismo qué capacidad hay?

Hay capacidad cero. Si viniera a instalarse a Almería una industria del sector que sea no hay capacidad para darle suministro si necesita más de cinco megavatios, eso es el consumo de mil viviendas. Si viene un centro de proceso de datos son 30 megavatios. Eso sí que no cabe. Dependiendo de la magnitud. Nosotros lo que decimos es que siempre hay que presentar la solicitud de acceso y conexión, porque hay que hacer el análisis de cómo está la red, porque a lo mejor alguien ha desestimado su proyecto, ha liberado 5 megavatios que antes no estaban. Pero ahora mismo hay empresas en esa situación que no pueden establecerse donde ellas quieran. En la provincia de Almería también el mayor problema está por ejemplo en una empresa que viene de fuera, que quiere poner un centro de proceso de datos, al no haber capacidad se va a Granada y no tiene problema porque tiene hueco en la red. Imagínate el que tenga una industria del frío actual, que esté viendo que está creciendo la producción, que necesita ampliar la nave. La nave de frío es electrointensiva entonces sería un problema darle energía.

¿Por ejemplo una alhóndiga hortícola o una cooperativa?

Eso es, todo lo que sea, desde el momento de recogida hasta lo que es el tránsito que lleva y la conservación. Pues tú imagínate que a lo mejor estás limitando la capacidad productiva del sector agrícola porque no eres capaz de meter más container en frío que necesitan potencia.

¿En qué sectores se han planteado dudas los proyectos para su tramitación?

Industria y residencial, centros de proceso de datos, puede haber proyectos de hidrógeno, puede haber plantas también de almacenamiento de baterías, puede ser industria para la transición energética, imagínate que viene una empresa china que quiere montar una nueva actividad que también sea electrointensiva no podría.

¿Dónde se produce el cuello de botella para este rechazo?

En el propio Ministerio. ésto frena el desarrollo industrial del mañana, que ahí es donde tenemos una pérdida de oportunidad. Vamos a ver ¿Yo quiero seguir creciendo o quiero quedarme como estoy? Si me quiero quedar como estoy, dejo la red, pero aquí no entra nadie más. Se cierra la ventanilla. Mire usted, venga usted pasado mañana y espere a que alguien se vaya, a que alguien finiquite y alguien ocupe el sitio.

¿Cuántas peticiones de red se han rechazado en Andalucía por no contar con la capacidad suficiente?

En España, el 50% de las peticiones se han rechazado y, según la Asociación de Empresas de Energía Eléctrica (Aelec), han dejado de llegar más de 60.000 millones de euros. Dependiendo de si la provincia está más o menos saturada, hemos rechazado hasta el 75% de las solicitudes. Las más demandadas son Málaga, Almería y Sevilla. Vivir sin redes eléctricas es renunciar al crecimiento del país. ¡Es una pérdida de oportunidad que seguro que no se vuelve a dar! Hay proyectos singulares que por su tamaño pierden la oportunidad, para otros supone que frenemos su estrategia de transformación. Tal puede ser el caso de una fábrica de vidrio que quiera pasar de los hornos de gas a eléctrico. Tener redes significa la subsistencia o no de estas fábricas. Muchas de estas peticiones no llegan porque electrificar sea más económico, también es por normativa.

¿La linea de Caparacena-Vera ha contribuido a paliar las carencias?

Ha venido a solucionar parte. Esa va a provocar unos refuerzos, una alimentación. Igual que cuando se convoque la subasta de Carboneras, también aflorarán megavatios, también desde el punto de vista de consumo pero a corto plazo.

¿Qué es lo que falta para que se pueda satisfacer la demanda?

Lo primero es que el ministerio nos quite el límite del PIB, el referencial del PIB, que nos deje invertir más cantidad. Y estamos ya en la vía de que parece que sí, que lo están viendo.

¿Cuándo se niega potencia a un proyecto qué se puede perder?

Si vienen a España y les decimos que no hay capacidad para enchufar su centro de datos, su electrolizador de hidrógeno o su industria en la zona portuaria, buscará otro país donde la red se haya creado a priori. Aquí debemos cambiar el modelo, pasando de uno que espera a la inversión a uno que crea la dotación energética en los polos de mayor crecimiento industrial.

¿Pero por qué están llegando tantos proyectos?

Por el éxito de la transición energética y de Andalucía. Estamos provocando un efecto llamada: metemos muchas renovables y los precios son muy atractivos. Antes se tomaba como referencia a Alemania, pero ahora España tiene un precio más barato. Cualquier industrial que necesite precio estable y una oferta descarbonizada se acaba fijando en el territorio.

¿En Almería concretamente cúantos se están rechazando?

Ponle que sean 100 proyectos. Tú tienes aquí 100 industriales que pudiendo haber metido mil megavatios en sus actividades, se han quedado solo en la mitad en 500. mil empleos probablemente se han ralentizado. Al final, las empresas se cansan y lo hace en otro sitio. La primera medida está en que el Ministerio nos levante la autorización. Y para eso Endesa ya ha presentado un plan de inversiones que tiene que ver con toda Andalucía.

¿Y a cuánto asciende esa inversión?

Lo que estamos presentando como propuesta de máximo son 1.500 millones de inversión en tres años. Que se autorice a Endesa a que haga esa inversión en subestaciones y línea en baja. Eso quiere decir que nosotros entre el año 2026, 27 y 28, los tres próximos años, podríamos ir invirtiendo 1.500 millones de euros. Eso es un 50% más que lo que invertíamos normalmente. Es decir, si la red está siendo saturada y sobredemandada, vamos a fabricar a mayor ritmo esos megavatios que se están demandando.

¿De qué depende que se autorice esa inversión privada?

Entra dentro de la Planificación Energética 2026-2030. Y eso no está aprobado todavía. Es un proceso que tiene que aprobarse a final de año. Y entonces nosotros estamos presentando nuestras necesidades. Se debe hablar con la Junta de Andalucía que también le llegan peticiones para que presione un poco. El final del partido va a ser a final de este año.

¿Qué confianza tienen dentro de Endesa en un resultado positivo?

Sería el periodo inversor de Endesa más grande de su historia. Pero porque lo está exigiendo la demanda del mercado. Nosotros fabricar red para tenerla vacía no tiene sentido. Y ahí la muestra que está ocupada, que tiene unas peticiones de proyecto, No todos están construidos, algunos se están construyendo. Pero no se pueden despachar más megavatios. Si dejas de construir red, frenas el crecimiento. Y lo que planteamos es que nos permita anticipar esa red que viene a futuro. Ese es el primer requisito, subir el límite. El segundo, la tasa de retribución, es igual que unas autopistas, al final tienen una tasa de retribución del 8%. Nosotros estamos pidiendo entre un siete y un ocho. Tenemos unas discusiones que se van acercando.

¿Cuáles son los sectores con más urgencias?

El de la digitalización. No podemos renunciar a ella. Hay quien dice que los centros de datos le quitan potencia a otros sectores, pero la realidad es que todos compiten. Empezarán donde encuentren redes y habrá una Europa de dos velocidades. Su consumo es el equivalente a una ciudad de 150.000 habitantes. En España, el éxito lo están teniendo Madrid, Zaragoza y Barcelona, pero debemos conseguir que lleguen a muchas otras ciudades. En cualquier caso, me preocupan todos los sectores y siempre intentamos que no se pierda ningún proyecto. Les recomendamos ubicaciones porque no queremos que se escape ni uno solo.

¿Qué otras demandas tiene Endesa ante las distintas administraciones?

La simplificación administrativa porque hay proyectos que se deciden en meses. Si tardamos entre cinco y siete años en construir una subestación, tenemos que hacer la inversión de forma anticipada. 

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