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Motor

QJMotor sorprende con la SRV 600 V4 y su cambio automático

INDALMAR MOTOR presenta una sorprendente custom con motor V4, transmisión automática y una personalidad que rompe con los esquemas tradicionales del segmento.

La QJMotor SRV 600 V4 apuesta por una imagen custom moderna y musculosa, con una mecánica muy poco habitual en este segmento.

La QJMotor SRV 600 V4 apuesta por una imagen custom moderna y musculosa, con una mecánica muy poco habitual en este segmento.Pedro Lamazares

Pedro Lamazares
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QJMotor continúa ampliando su presencia en prácticamente todos los segmentos del mercado y ahora pone el punto de mira en uno que cada día cuenta con más adeptos: el de las motos custom. Y lo hace con una propuesta que difícilmente pasa desapercibida.

La nueva QJMotor SRV 600 V4 combina una imagen musculosa y moderna con una solución mecánica muy poco habitual en esta categoría: un motor de cuatro cilindros en V acompañado, en esta nueva versión, por un cambio automático, una combinación prácticamente inédita dentro del mundo custom.

Una moto diferente que llega de la mano de INDALMAR MOTOR con argumentos para convertirse en una de las grandes sorpresas de la temporada.

Una custom que no quiere ser clásica

A primera vista, la SRV 600 V4 deja claro que QJMotor no ha querido realizar una interpretación tradicional de una cruiser. Es una moto baja, larga y musculosa, pero con una estética mucho más moderna y agresiva.

Su frontal, presidido por un particular grupo óptico LED, el depósito de formas marcadas y una zaga corta proporcionan al conjunto una imagen que mezcla elementos custom, neo-retro y hasta ciertos rasgos de una auténtica hot rod.

Completamente vestida de negro podría ser perfectamente la moto de Batman. Pero lo realmente interesante es que esa imagen no es solamente estética. QJMotor también ha querido romper con lo establecido en el apartado mecánico.

El compacto motor V4 de 561 cc y cerca de 70 CV es una de las grandes señas de identidad de la nueva SRV 600 V4.

El compacto motor V4 de 561 cc y cerca de 70 CV es una de las grandes señas de identidad de la nueva SRV 600 V4.Pedro Lamazares

Un V4 de 561 cc y cerca de 70 CV

Mientras que la mayoría de las motos custom recurren tradicionalmente a motores bicilíndricos, QJMotor ha elegido para la SRV 600 un cuatro cilindros en V a 90 grados de 561 cc, refrigerado por líquido y con distribución DOHC.

El propulsor entrega aproximadamente 69 CV a 10.500 rpm, una cifra considerable para una custom de media cilindrada y que, sobre todo, anticipa un carácter bastante diferente al habitual en este tipo de motos.

Estamos ante un motor al que le gusta subir de vueltas y que ofrece una personalidad más cercana, en determinados momentos, a una mecánica deportiva que al clásico bicilíndrico de gran cilindrada asociado tradicionalmente al mundo cruiser.

Y aquí aparece precisamente la gran sorpresa de esta nueva versión.

Cambio automático: la gran novedad

QJMotor ha decidido acompañar su particular V4 con una transmisión automática, una solución muy poco habitual en una moto de estas características.

El sistema permite olvidarse del embrague y del tradicional pedal de cambio, ofreciendo además la posibilidad de intervenir mediante levas situadas en el manillar.

De esta forma, la SRV 600 V4 busca combinar dos mundos aparentemente muy diferentes: el carácter y la imagen de una auténtica cruiser con la comodidad de utilización que normalmente asociamos a una transmisión automática.

Una solución especialmente interesante para circular por ciudad, pero también para quienes simplemente quieren disfrutar de la moto sin estar pendientes continuamente del embrague y del cambio.

Transmisión por correa: todo un acierto

Otro de los elementos que encaja perfectamente con la filosofía de esta moto es la transmisión final por correa dentada.

En una cruiser tiene todo el sentido: necesita menos mantenimiento que una cadena, genera menos suciedad y ruido y contribuye a ofrecer una respuesta especialmente suave.

Al acelerar y desacelerar, la entrega resulta limpia y progresiva, sin tirones ni golpes bruscos al abrir o cerrar el acelerador. Es uno de esos elementos que quizás pasan inicialmente desapercibidos pero que terminan teniendo mucha importancia en la utilización diaria.

La parte ciclo recurre a horquilla invertida Marzocchi y doble disco delantero, reforzando el planteamiento moderno de esta particular cruiser.

La parte ciclo recurre a horquilla invertida Marzocchi y doble disco delantero, reforzando el planteamiento moderno de esta particular cruiser.Pedro Lamazares

Una parte ciclo a la altura

Acompañando al motor y a su particular estética, la parte ciclo mantiene perfectamente el carácter de una custom moderna.

Un bastidor tubular de acero sirve de base al conjunto, mientras que en el tren delantero encontramos una horquilla invertida Marzocchi, acompañada detrás por un sistema de doble amortiguador.

Para detener la moto se recurre a un doble disco delantero de 300 mm, acompañado por un disco trasero de 260 mm y sistema ABS.

Las llantas de 16 pulgadas, con neumáticos de generosas dimensiones, contribuyen tanto a la imagen musculosa del conjunto como a transmitir esa sensación de moto asentada sobre el asfalto.

A pesar de tratarse de una moto larga, baja y con una geometría claramente cruiser, la SRV 600 V4 sorprende por resultar suficientemente ágil cuando aparecen las curvas.

Cómoda en ciudad y preparada para viajar

La posición de conducción responde a lo que esperamos encontrar en una moto de este estilo: asiento bajo, manillar ancho y una postura relajada.

Con una altura de asiento situada en torno a los 720 mm, permite llegar al suelo con facilidad y transmite confianza incluso a pilotos de menor estatura.

En ciudad resulta suficientemente cómoda para utilizarla a diario. Se desenvuelve con bastante más facilidad de lo que inicialmente podría hacer pensar su aspecto.

En carretera abierta se encuentra todavía más cómoda. Su estabilidad permite mantener buenos ritmos y viajar con tranquilidad, mientras que la respuesta del V4 proporciona potencia de sobra cuando necesitamos realizar un adelantamiento o simplemente queremos disfrutar de una carretera de curvas.

También sorprende el espacio destinado al acompañante. A pesar de la corta zaga, dispone de un asiento bastante generoso. Eso sí, cuando se utiliza toda la capacidad del V4, conviene agarrarse bien al piloto.

El cambio automático de la SRV 600 V4 facilita la conducción y refuerza el carácter innovador de esta particular custom.

El cambio automático de la SRV 600 V4 facilita la conducción y refuerza el carácter innovador de esta particular custom.Pedro Lamazares

El sonido del V4, parte del espectáculo

Y llegamos a otro de los elementos que otorgan personalidad a esta QJMotor: su sonido.

El escape original, lógicamente condicionado por las actuales normativas de homologación, mantiene un nivel sonoro contenido. Sin embargo, la arquitectura V4 proporciona una melodía muy diferente a la que esperamos escuchar en una custom.

A bajas revoluciones el sonido resulta discreto y agradable. Pero cuando la aguja comienza a subir y nos acercamos a la zona alta del cuentavueltas, aparece el verdadero carácter de este motor.

No encontramos el profundo pulso de un gran bicilíndrico. Aquí aparecen las revoluciones, el sonido mecánico y un tono mucho más próximo al mundo deportivo.

Escucharlo desde una moto baja, larga y de aspecto musculoso genera una combinación realmente peculiar.

Y precisamente ahí reside buena parte del atractivo de esta QJMotor SRV 600 V4 automática: no pretende parecerse a todo lo que ya existe.

QJMotor ha reunido en una misma moto una estética custom moderna, un poco habitual motor V4, transmisión automática y transmisión final por correa.

Una combinación atrevida con la que la marca vuelve a demostrar que está dispuesta a buscar su propio camino dentro de un mercado cada vez más competitivo.

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