La hinchada no disfruta
Este Almería no tiene chispa

Un aficionado gritando.
El Almería no perdió el pasado sábado y, tal y como están las cosas, casi puede ser considerado como un éxito, lo que no deja de ser triste, muy triste.
La nota positiva del encuentro fue que Casto no encajó, pero a costa de no haber provocado ni una sola intervención de mérito del portero rival. Los tres medios centros más preocupados de mirar a Casto que a José Juan, los laterales temerosos de dejar su zona y una sala de máquinas con problemas para salir con criterio desde su propia defensa.
La consecuencia de todo ello es un juego sin chispa por parte de los almerienses, con un ritmo mucho más propio de Segunda B que de la Liga 1|2|3, que no consigue conectar con una grada sedienta de buen juego, goles y éxitos. Cómo estará el patio para que tres de los jugadores con mayor nivel del partido, Casto, Morcillo y Ximo, fueran jugadores de la temporada pasada; otros dos, Joaquín y Puertas, estén aterrizando en el primer equipo proceden de un filial que descendió; y que sólo participaran cuatro de los jugadores llegados en el mercado estival, Nano, Diamanka, Fidel y Trujillo. Mención especial merece el central fichado del Levante. No se trata, ni mucho menos, de culparlo de nada, se trata de no esconder la cabeza como el avestruz para obviar una realidad.
Ángel Trujillo, antes de fichar por el Levante, completó tres temporadas brillantes en el eje de la zaga del Almería. En el cuadro levantinista jugó poco y, hoy por hoy, está muy lejos del Trujillo rojiblanco de antaño. Pese a ello Soriano lo mantiene en el once titular contra viento, las críticas, y marea, el malestar de la grada. Creo que el técnico maño le está haciendo un flaco favor al buen y bravo defensor rojiblanco.
Yo lo comparo con el caso de Julio Álvarez, un buen futbolista, al que Arconada no dio tiempo de adaptarse y condenó al fracaso.
Vimos que Morcillo tuvo que multiplicarse y Ximo hacer de lateral y central para tapar los huecos que se generaban en el eje de la zaga almeriense. Cuando en su última rueda de prensa se le preguntó por el central, Soriano no quiso individualizar.
Eso hace pensar que va a seguir en su idea de mantenerlo en el partido en Huesca, pero a lo peor esto no es lo mejor ni para el equipo, ni para él, ni para el jugador.