Marcelino contestará a Roig y Martín Presa
Tras su despido del Villarreal y las declaraciones del mandatario del Rayo

Marcelino García Toral se va a defender.
Tras unos días en los que ha recibido críticas y palos ante su sorpresa, Marcelino García Toral ha decidido dar un paso al frente para responder a las acusaciones del presidente del Villarreal, Fernando Roig, por el polémico Sporting-Villarreal del pasado 15 de mayo en el que se le acusa de no competir debidamente. Roig llegó a decir que le había destituido el 11 de agosto por la imagen dada en aquel partido y que si no lo hizo antes fue porque dejó al equipo cuarto y no querían cambiar la planificación. Marcelino también quiere aclarar su versión de los hechos y defenderse de los ataques del presidente del Rayo, Raúl Martín-Presa.
Aún está por concretarse la fecha y la hora de la comparecencia de Marcelino, pero todo hace indicar que será a principios de la próxima semana, una vez que haya jugado la Selección y mucho antes de que se dispute una nueva jornada de Liga para no perjudicar al Villarreal. Un hotel de Madrid es donde presumiblemente se organizará el acto, aunque en un primer momento el asturiano pensó hacerlo en Gijón, que es donde está ahora mismo.
Marcelino había pensado incluso la idea de emitir un comunicado público para expresarse, pero quería dar la cara y que nadie piense que tiene algo que esconder, por ello responderá a todas las preguntas que se le planteen. Entre otras cosas, repetirá en su conferencia que en su día se equivocó diciendo públicamente que deseaba que el Sporting se salvará, porque aunque lo dijo con el corazón sabe que ofendió a otras aficiones. Sin embargo, quiere dejar claro que el Villarreal compitió como siempre y no hubo nada raro. De ahí la sorpresa por el calentón de Roig, con el que siempre ha tenido una magnífica relación.
LaLiga mientras, como desveló AS, sigue investigando aquel partido aunque los expertos aseguran que no hay prueba alguna para demostrar que se ha cometido un delito por el que llevar este caso a la Fiscalía Anticorrupción como sí se hizo con otros presuntos amaños. El hecho de que sólo se trate de declaraciones y no haya dinero de por medio, hace que este caso sea difícil de castigar. Lo que ya es inevitable es que haya salpicado a la imagen del Villarreal, de Marcelino y de los que han desempolvado la polémica de aquel partido.