Casero por excelencia
Ruipérez Marín se vuelve a cruzar en el camino del Almería, ahora en Huesca

Ruipérez Marín en el partido de Vitoria.
El albaceteño Ruipérez Marín ha sido nominado para dirigir la final del próximo domingo (19:00 horas), entre el Huesca y el Almería. Se trata de una designación que no tiene ni pies ni cabeza, y que pone de manifiesto el caos en el que anda sumido toda la organización arbitral española.
Los números del castellano-manchego son para poner la piel de gallina a los equipos visitantes. De los 19 encuentros que ha pitado, sólo uno ha finalizado con triunfo del equipo viajero. Nada más y nada menos que 13 triunfos locales y 5 empates.
Al Almería le ha pitado dos encuentros. En el Mediterráneo ante el Numancia y en Vitoria con el Alavés, ambos encuentros finalizaron con empate a un gol. En Mendizorroza expulsó a Quique cuando iba a ser cambiado, al segundo entrenador del Almería y al otro ayudante de Goro.
Éste será el cuarto partido que arbitre al Huesca y el tercero en casa. Lo normal sería que habiéndole pitado dos encuentros fuera y uno dentro al cuadro oscense, su próxima actuación fuera como visitante. Los cerebros pensantes de la desorganización arbitral patria, no se sabe, o puede que sí, con qué intención, lo mandan a El Alcoraz.
En su última actuación en la Liga Adelante expulsó a un jugador del Mirandés cuando éste equipo ganaba en Tarragona y, como consecuencia, acabó perdiendo, como Ruipérez Marín manda.