La película de la pelea entre Casado y Jonathan, que acabó con final feliz
Una discusión que fue a mayores

Los jugadores poniendo paz en el entreno.
Una imagen que puede ser interpretada de muchas maneras. En la recta final del entrenamiento, Casado y Jonathan disputaban un balón junto al córner. Al parecer, el lateral se llevó un golpe del burkinés, que ya había pedido una falta anteriormente, y discutieron hasta llegar al área de Yeray Gómez. Ambos jugadores se empujaron, teniendo que intervenir los demás compañeros para evitar males mayores. Juan Ignacio Martínez, que se encontraba lejos de la acción, se acercó para pedir calma a los compañeros y así poder continuar con el entrenamiento.
Soriano y Verza fueron los primeros en pedir calma, tanto a Casado como a Jonathan, pero hubo una voz que se escuchó por encima de todas en el Anexo del Mediterráneo: la de Mauro Dos Santos. El central, antes de que el partidillo volviera a jugarse, comentó: “Esa rabia hay que sacarla el domingo contra el Villarreal”. Y llevaba razón el argentino.
La paz
Mientras la plantilla hacía ejercicios de estiramientos, al término de la sesión, Casado y Jonathan se dieron la mano, y ya en el cuarto del material, donde cada mañana trabajan los utilleros, se hicieron una foto para dejar claro que son cosas que pasan y quedan en el terreno de juego.
Ambos jugadores se pidieron disculpas al final y hablaron para los medios oficiales del club. “Que la gente que no entienda nada de que sepa que alguna veces nos picamos en los entrenamientos, pero eso se queda en el campo”, apuntó Jonathan, mientras Casado argumentaba que “son cosas del fútbol y no tienen mayor importancia”. Los dos coincidían en señalar que “ante todo somos un equipo y trabajamos por los mismos objetivos. Todo está zanjado”. Una pelea que quedó en el césped.
Compañeros
Thievy y Míchel hablaron en la sala de prensa del rifirrafe entre los dos compañeros. Primero, el congoleño señaló: “No estaba en el campo en ese momento, pero no pasa nada. En el vestuario somos todos hermanos y eso habrá quedado en el terreno de juego”. Por su parte, el brasileño precisó: “Nunca es bonito, ni bueno, ver a dos compañeros en esa situación, aunque espero que nos sirva a todos para salir con esa intensidad máxima el domingo frente al Villarreal”.
Tanta tensión acumulada, por la derrota de Elche y el haber entrado en descenso, unida a la intensidad del entrenamiento, provocó que Casado y Jonathan tuvieran una pequeña pelea, que no fue a más gracias a los compañeros. Todo quedará en anécdota si el domingo son capaces de ganar al Villarreal.