La familia de Tito Vilanova hace la ceremonia fúnebre en la intimidad
Celebrada en la Iglesia del Castell de Peralada (Girona)

Descanse en paz
Sus familiares más cercanos y unos cuantos amigos íntimos pudieron dar el sábado su último adiós a Tito Vilanova en una ceremonia sencilla celebrada en la iglesia del Castell de Peralada, en la provincia de Girona. Su esposa Montse y sus hijos Carlota y Adrià, junto a otros familiares y sus seres más queridos, se despidieron del modo en que lo dispuso el ex entrenador del Barça y ya mito culé, con discreción y acompañado por quien él mismo escogió, ya que los amigos presentes en la ceremonia fueron elegidos por Tito antes de fallecer, cuando ya fue totalmente consciente de que se acercaba su final. No faltaron, entre otros, Jordi Roura, inseparable en el trabajo y en la vida, y Aureli Altimira, amigo desde la juventud.
La elección del Castell de Peralada para realizar la ceremonia tuvo también una profunda carga simbólica para la familia Vilanova: Tito se decidió por el sitio donde contrajo matrimonio con su esposa Montse. Fue su póstuma declaración de amor.
Finalizada la ceremonia en Peralada, amigos y familiares de Tito se dirigieron al Tanatorio de Figueres, donde cada uno de los presentes pudo decir su último adiós de forma particular antes de que fuera incinerado.
No hubo entierro en Bellcaire. Las cenizas se encuentran ahora en el lugar que él escogió. Su último deseo fue marcharse en la más estricta intimidad y con su gente. Así fue. Descanse en paz.