Siempre jugamos fuera
Con Lucas Alcaraz no importa el campo

El Almería que jugó en el Nuevo Tartiere.
El entrenador del Almería no cambia el guión y juega todos los partidos para ganarlos, a su forma. Uno viendo al equipo en el Mediterráneo o en el Mini Estadi se da cuenta que siempre jugamos fuera.
El Almería tiene su propia filosofía. Ha creado un estilo de juego y encara los partidos analizando, templando y dominando al rival, cuando toca. Se siente cómodo en su campo defendiendo y llegando en tres pases arriba: puro Lucas Alcaraz.
Me recuerda al otro Almería de Alcaraz cuando con Aleix Vidal, Soriano y Ulloa salía a verlas venir esperando para matar a su rival. Aquel equipo transmitía mucha seguridad. Sumaba puntos. Cumplía los objetivos.
Hoy da lo mismo quien juega en el once porque todos saben perfectamente lo que tienen que hacer en defensa y en ataque. Es como si no hubiese ese concepto tan tópico en el fútbol de: local y visitante.
Somos visitantes de nuestro propio campo y vemos a los contrarios tirar más corner que el Almería. Agazapado el equipo. Situado bien en el campo: saliendo y matando.
Nadie puede cuestionar el modelo porque tiene gol y genera más ocasiones que aquel Almería de Ramis que pregonaba la posesión de la pelota. Nada que ver.
Siempre jugamos fuera con Lucas Alcaraz pero lo hacemos en función de un objetivo claro y sabiendo en todo momento donde está el partido y lo que le interesa al Almería: tan fácil como complicado.
Con Lucas Alcaraz no importa el campo porque se trata siempre de competir y de sumar por el camino más fácil y que le ha llevado a ser uno de los mejores entrenadores de España.
Dame pan y dime tonto.