"¿Mi futuro...? no es una pregunta para mí"
Ramis, entrenador del Almería
Los resultados mandan en el fútbol y Luis Miguel Ramis lo sabe. Por ello, y después de encajar una nueva derrota en Albacete, se le preguntó si temía por su posible cese como entrenador rojiblanco. No le tembló la voz, habló con seguridad y comentó que en su filosofía no cabe el rendirse. Promete trabajo y que se saldrá de la difícil situación, pero el míster tiene delante al enemigo más letal del fútbol, el tiempo. La paciencia va a menos conforme avanzan las jornadas y si no hay reacción la primera pieza en caer es la del banquillo.
En la amplia sala de prensa del Carlos Belmonte, Luis Miguel Ramis confirmó que deja todo en manos de la dirección deportiva y el presidente. Poco puede aportar más que esfuerzo para sacar al Almería de un pozo donde nunca se debió caer: “No voy a entrar en el tema de una posible destitución. No es una pregunta para mí. Insisto: trabajo y trabajo, y mucha reflexión. Somos muy fuertes y no vamos a parar hasta conseguir ganar”.
Problema
A nivel colectivo e individual, los rivales del Almería terminan siendo superiores. Así es imposible sacar un resultado positivo y lo reconocía el técnico rojiblanco a la conclusión del encuentro. Por mucho que las piernas quieren correr, la mente está demasiado confundida para que salga todo bien: “El equipo intenta tener una actitud positiva en el campo. No conseguimos sumar lo que queremos y eso se nota a nivel mental. Sabíamos que el partido iba a requerir ganas duelos. Nos hemos juntado bien, pero al final nos hemos desordenado un poco y ha sido complicada”. Si a los problemas de creación de fútbol y ocasiones se juntan los goles del adversario, es ahí donde se baja definitivamente el telón para el Almería: “El equipo quiere, pero no puede. Llegará el momento en el que se gire todo. Lo estamos pasando todos mal. Vamos a remolque en los partidos”.
¿Qué pasa?
El mensaje de Ramis era claro ante la pregunta ¿que está pasando para llevar ocho jornadas sin ganar?: “El equipo arrancó en las primeras jornadas. No me dejo engañar ni por las victorias ni por las derrotas. Estamos dolidos todos. Hay que agachar la cabeza y remar todos juntos. No podemos volvernos locos. Es normal que con los resultados se piense que no se trabaja y otras cosas, pero eso no pasa en el Almería”. Juntar las líneas y no permitir al Albacete encontrar espacios era el primer objetivo, pero otra vez salió mal y se perdió: “La idea era hacer un partido mucho más compacto que los anteriores y que al rival le costará más que a nosotros. Queríamos ser más solidarios en el campo”.
Salir ya
Cree el técnico que un resultado positivo cambiará radicalmente la situación. El viernes contra el Real Zaragoza ya se peleará por no descolgarse de la permanencia, algo nada nuevo en la familia rojiblanca: “Se sale de esto sumando puntos. Estamos en un mundo de profesionales y a partir de ya hay que comenzar a trabajar para ganar un partido y romper la mala racha. Hay que dar más y poner más para salir de abajo. La situación es incomodísima, pero se saca adelante con fe y trabajo”. Ramis no teme un posible cese.