"Somos los más rápidos": dos emprendedores de Aguadulce desafían a las grandes apps de reparto a domicilio
Pablo y Miguel Ángel han pasado de trabajar como repartidores para grandes plataformas a crear Zipy, una app local que apuesta por la rapidez y la cercanía con el cliente

Uno de los repartidores de Zipy: la nueva app de reparto a domicilio en Aguadulce.
Debido a la cantidad de turismo que llega a la costa de Roquetas de Mar en temporada alta como los meses de verano, lugares como Aguadulce se vuelven un hervidero de personas que llegan desde todas partes de España y del extranjero, para disfrutar no solo de un clima inmejorable y de sus espectaculares playas, también de su gastronomía. Los bares y restaurantes lucen abarrotados y en muchas ocasiones conseguir una mesa sin haber reservado es casi imposible.
En algunas ocasiones debido a la gran afluencia en los locales, surge una posibilidad muy atractiva: la de pedir la comida para llevar o incluso en la mayoría de ocasiones lo más sencillo es pedir la comida a través de una app o por teléfono.
En los días de mayor actividad en Aguadulce, algunos repartidores de delivery llegaron a gestionar hasta 100 pedidos en una sola jornada. Aquella cifra, que podría parecer inabarcable, fue precisamente el punto de partida de una idea que hoy se ha convertido en realidad: Zipy, una nueva app de reparto a domicilio creada por dos emprendedores almerienses.
Pablo Maldonado (44) y Miguel Ángel Manzano (22) se conocieron trabajando como repartidores en el sector del delivery. Lo que empezó como una relación laboral terminó derivando en una alianza empresarial. “Nos conocimos en el trabajo, él era mi jefe”, recuerda Miguel Ángel. Hoy, sin embargo, comparten proyecto como socios al mismo nivel.
“Trabajando para grandes plataformas nacionales, empezamos a ver que el volumen de trabajo en Aguadulce era muy alto y que había problemas importantes por resolver, como tiempos de espera demasiado largos en los repartos o unas condiciones laborales que no siempre se ajustaban a la realidad de los trabajadores. Nosotros hemos conocido todas estas problemáticas de primera mano y decidimos montar nuestra propia empresa para gestionar y corregir esos fallos, y así mejorar la gestión del servicio.” explican los protagonistas

Pablo Maldonado creador de Zipy la nueva app de reparto en Aguadulce.
De compañeros de ruta a socios tecnológicos
La historia de Zipy es también la de una transformación personal y profesional. Tras años trabajando para grandes plataformas de reparto, ambos decidieron dar un paso más y construir su propia solución.
El reparto de roles es claro. Miguel Ángel es el responsable del desarrollo tecnológico, creador de la aplicación desde cero, mientras que Pablo lidera la gestión administrativa y de personal. “Nos complementamos bien. Él es la parte tecnológica y yo la parte de recursos humanos”, explica Pablo.
Una app local con aspiraciones claras
Pablo y Miguel Ángel comenzaron su actividad en julio de 2025 como un servicio interno para restaurantes de la zona. Pero viendo que el volumen de trabajo no paraba de crecer, hace apenas un mes dieron el salto definitivo a su propia plataforma: Zipy. Operando ya de forma independiente en Aguadulce, El Parador y Vícar.

Zipy, la nueva app de reparto a domicilio en Aguadulce, Vícar y El Parador.
Por ahora, descartan expandirse de forma acelerada. “No queremos abarcar más de lo que podemos cubrir bien”, señalan. La prioridad es consolidar el servicio en su entorno más cercano antes de crecer.
Rapidez como seña de identidad
Uno de los datos que más llaman la atención de Zipy es su velocidad de entrega. La empresa asegura haber logrado repartos en solo 12 minutos, aunque su media habitual se sitúa entre 20 y 30 minutos, dependiendo del pedido y la distancia.
“Somos los más rápidos”, afirman sin rodeos, conscientes de que la rapidez es uno de sus principales argumentos frente a las grandes plataformas.

Uno de los repartidores de Zipy: la nueva app de reparto a domicilio en Aguadulce.
Pero más allá del tiempo de entrega, Zipy apuesta por un modelo basado en la cercanía. No existen centros de atención externos ni chats automatizados: son los propios fundadores quienes gestionan la atención al cliente y las incidencias. Esto, aseguran, marca una diferencia importante frente a otras aplicaciones.
Un modelo basado en confianza y control
La empresa cuenta actualmente con 6 repartidores en activo, que llegaron a ser 9 en momentos de mayor demanda. Todos trabajan con contrato laboral y horarios definidos, una estructura que sus fundadores destacan como clave.
Además, han desarrollado sistemas propios de verificación para reducir errores y fraudes, asegurando la trazabilidad de cada pedido.
"Tenemos un trato directo con los clientes, sabemos cuales son sus restaurantes favoritos, sabemos cuantas veces les gusta pedir comida a domicilio a la semana...", explican los empresarios que aseguran que los más recurrentes en sus pedidos suelen ser la pizza y las hamburguesas.
13 restaurantes y una filosofía clara
Zipy trabaja actualmente con 13 establecimientos, entre restaurantes y otros negocios locales. Su modelo de ingresos combina una comisión reducida para los comercios y gastos de envío para el cliente.
Su estrategia no se basa en competir por precio, sino por servicio. “No queremos ser los más baratos, sino los más fiables y cercanos”, explican.
Con planes de ampliar progresivamente sus servicios a otros sectores, como farmacias o nuevos tipos de negocio, Zipy mantiene una idea clara: crecer sin perder su esencia local.
Desde Aguadulce, estos dos emprendedores han pasado de repartir pedidos para otros a construir su propio sistema. Y lo hacen con una convicción firme: la rapidez y el trato humano también pueden competir con los gigantes del sector.