Manu Parres afronta su tercer curso con Unicaja
Quiere volver a consquista títulos

Manu Parres dispuesto a efectuar el saque.
Cuando un jugador profesional se expresa así, denota que sabe a la perfección de qué va el voleibol: “No soy un súper jugador o una mega estrella, me considero humilde y lo muestro teniendo claro que el equipo necesita de mi gratino de arena, del mío y del de cada compañero; todos deben de aportar y no solo uno o dos que destaquen mucho, todos deben tener esa mentalidad, la de que por muy poco que aporten, va a ser positivo para el equipo”. A la hora de afrontar una conversación con Manuel Parres (Elche, 32 años), se tiene la oportunidad de disfrutar de su amplia experiencia y su lectura de situación, que pone las cosas en su sitio: “La temporada pasada la califico como positiva, porque hay más cosas que los títulos”.
Lo tenía claro
El caso es que firma un año más con Unicaja y ambas partes están felices por esa continuidad: “Había un acuerdo mutuo de seguir la relación entre nosotros y a día de hoy se ve cumplido ese deseo, así que contentos y con ganas ya de comenzar y retomar la actividad”. De hecho, viendo su trayectoria se puede entender mejor el fondo de esta renovación: “Un tercer año consecutivo es algo que me alegra porque veo que Almería apuesta por mí y por supuesto yo apuesto por Almería; es verdad que he jugado en muchos equipos y excepto en Elche no he estado tres años en ninguno como voy a estar aquí”. Es la demostración de “la buena relación con el club, agradezco que siga apostando por mí y no voy a defraudar”.
Dos temporadas en el UCAM Murcia, una en el FC Barcelona, dos en Teruel, dos experiencias en Europa de un año cada una –Euphony Asse-Lennikuna de Bélgica y Associaçao Jovens Fonte do Bastardo de Portugal- tras salir de su Elche natal, este apasionado del baloncesto, del que fue captado para el voleibol, es un nómada que ha encontrado su sitio en el mundo: “Este tercer año aquí en Almería se produce porque me ha demostrado que es una ciudad encantadora, su gente es muy acogedora, simpática y abierta, y desde que llegué me ha ayudado, mi novia es de aquí, su familia me acogió muy bien y espero que todo siga así por muchos años más”. Ha logrado congeniar las facetas profesional y personal. En ese sentido, sienta cátedra a la hora de valorar a un club e insiste: “El año hay que verlo como positivo, porque aunque no se obtuvieran títulos siempre hay un trabajo ahí, captando gente para que venga a apoyar, nuevos sponsors, y eso se está haciendo bien por parte del club, así que no ha sido año en blanco porque no todo es ganar títulos, y año tras año Unicaja va a estar ahí creciendo y sumando, si no es con entorchados será con otra cosa”. Evidentemente eso no significa que la ambición quede anulada: “Un deportista profesional comparte las metas, que son conseguir estar en lo más alto, conseguir que el club llegue a los más alto, y Unicaja siempre va a estar ahí como uno de los principales candidatos a todo”.
Afición y Liga
La arenga ya está lanzada: “Por supuesto que para el año que viene seremos otra vez el equipo que apueste por conseguir resultados, estar arriba y jugar las finales, y después se decidirá si se sale campeón o no”. Pero el club es todo, incluida una parte fundamental como es la afición: “Tenemos que comenzar ya a hacerle un llamamiento para que siga apostando por el voleibol, para que renueve su abono la gente que estaba ya con nosotros y para que la gente que pudo venir el año pasado sin el abono, que se haga uno, porque ellos son un jugador más que nos empuja y jugando se nota mucha; de hecho, agradecemos mucho a todos los que han venido a apoyarnos y un año más será clave que la gente venga y anime”.
Está preocupado por la actualidad que se dibuja en torno a la Superliga: “Al final la tónica de los últimos años, equipos con problemas económicos que hacen una buena temporada y a la siguiente, tristemente para el voleibol nacional, tienen que desaparecer o se ven muy mermados”.