Aburrimiento en el Anexo
Aburrimiento en el Anexo
Almería B y Melilla regalaron uno de esos partidos que aburren. Ninguno mereció ganar, pero cuando Velasco metía una falta por toda la escuadra, ya se sabía que la remontada podía ser misión imposible. Y así fue. El filial tenía la pelota, pero no encontraba ritmo y el rival, mucho más asentado, sabía cuando tenía que perder tiempo. Una ‘maldición’ persigue al conjunto de Francisco siempre que juega en Anexo. Ya ha disputado tres encuentros (en Liga) en este recinto y no ha conseguido la victoria. Solo el Loja en Copa Federación cayó derrotado.
Antonio García Márquez vivió uno de los fines de semana increíbles en la carrera de un futbolista. El sábado debutaba en Segunda con el primer equipo y ayer tuvo bastantes minutos con su verdadero equipo, el filial. Ni Antonio ni el resto de futbolistas que vestían de rojo y blanco encontraron la fórmula para resolver un partido típico de empate a cero.
Fútbol contra antifútbol
Un equipo quería tocar el balón y llevarse todo el botín gustándose sobre el terreno de juego. El otro se limitaba a defender y encontrar la suerte en una jugada a balón parado o en una contra. Almería B y Melilla son el día y la noche. Francisco y Óscar Cano apostaron por un fútbol diferente y Velasco se encargó de inclinar la balanza del lado melillense. De las derrotas se aprende y en cuanto el filial sepa cómo desatascar los partidos llegarán mejores resultados. Hubo partido en el Anexo, pero no fútbol. Los aficionados se fueron decepcionados con el juego y a la vez conscientes de que fue un accidente y este equipo entrenado por Francisco va a dar muchas alegrías este año.