Un pararrayos a 3,60 metros llamado Moisés
El brasileño, techo del equipo tanto en altura como en alcance en salto, entra en el sexteto

Moisés Cézar en plena sesión de entrenamientos.
Regresó a la titularidad el pasado fin de semana y se hizo el amo de la red en el pabellón de Cornellà en el que juega el Barça. Cuando levanta los brazos intimida a los rivales, ya que su envergadura le hace aparecer por encima de los 2,43 de una manera permanente, y cuando salta, se ‘asoma’ a la pista contraria mientras sus dedos buscan el techo del recinto. Superar su bloqueo es muy complicado y siembra dudas en quien tiene que atacar la bola hacia la parcela de Unicaja. Moisés Cézar, todo bondad como persona, apenas da opciones al rival. Su dorsal es el 5, y justo ese número fue el de los bloqueos que hizo a las intentonas culés, más varios que tocó y que no pudo controlar para transformarlos en puntos.
Su anotación final se fue hasta los 9 tantos, y su gran papel se debió al trabajo que acumula: “Esta semana entrené muy bien en bloqueo y se vio en el partido”. Le hacía falta, como había reconocido en semanas anteriores: “Estaba buscando hace tiempo que quería aportar mucho más al equipo en bloqueo, y al final este partido puse un buen ‘conjunto’ y me quedé muy contento con esto”. Se vio muy arropado por su equipo, que no permitió sorpresas: “La verdad es que sabíamos que el FC Barcelona había ganado el partido contra Palma, que es un equipo que ahora mismo está segundo, y si entras en la cancha para jugar contra un equipo teóricamente malo, como entró Palma, se pierde”.
Se pusieron ‘las barbas a remojar’ y se ganó con claridad: “¿Qué paso?. Que nosotros entramos muy concentrados, sabíamos que no podíamos regalar nada y así jugamos los dos primeros sets, muy concentrados”. Luego el trabajo se remató
bien para una victoria más que dejó detalles, como un rectificado del brasileño para bloqueo a una mano sencillamente espectacular: “Realizar un bloqueo con una mano solo es un poco difícil, hay que tener un ‘feeling’ muy bueno para saber que va a pasar eso y poner la mano ahí, y tuve la suerte de que la puse justo cuando estaba pasando el balón”. Fue un modo de ratificar al adversario que no había manera alguna de superar el muro.
Pero lleva ya varios años en el voleibol como para no reconocer que su labor se vio facilitada por la aportación colectiva: “El bloqueo sale mucho de la recepción mala, que lo facilita, y resulta que el equipo sacó muy bien durante todo el partido, todos muy bien colocados, y me facilitó bloquear mejor”. Aplicando más ‘abc’ de este deporte, en ataque igualmente fue cuestión de un perfecto engranaje: “Con recepción buena y Miguel Ángel de Amo colocando tenemos todas las opciones, la ‘pipe’, que con Juanmi González este año es un balón seguro, o con Alemão, con una pelota rápida también, y los tres centrales, que pueden atacar muy alto, así que con recepción buena e Io distribuyendo estamos muy bien”.
Pero no dejó escapar la ocasión de rendirse ante el porvenir brillante que tiene Javi Alemán, que le puso la última bola para cerrar el partido: “Para mi es un buenísimo colocador; entrenamos todo el rato juntos y ya ha cogido mi tiempo de pelota perfectamente, no tardó mucho, ya sabe la pelota que me gusta, cómo es y cómo no es, y el partido confirmó lo que hemos entrenado, la pelota de gancho, que nos salió muy bien”. Abunda más en ello: “Muy contento con Javi, que tiene un futuro espléndido”. En definitiva, el campeón sigue haciéndose: “Cada fin de semana vamos construyendo, vamos aportando y demostrando lo que es Unicaja Almería”. El nivel se va aproximando al apetecible para las grandes citas.
No se olvida de que “el equipo ‘fatalmente’ ha perdido un título, la Supercopa, pero en la liga nos encontramos muy fuertes”. Es importante, con todo, mantener la renta de seis puntos “porque en Ibiza habrá un partido muy duro”, así que también hay que ganar este fin de semana a Cáceres: “Como he dicho, Barça ganó porque Palma no entró concentrado, así que sabemos que los partidos que teóricamente son fáciles, no lo son, porque si entramos a ellos con que vamos a ganar como queramos, no ganamos, entonces en el fin de semana en casa tenemos que entrar muy concentrados para que no haya sorpresas”. La marca obliga: “Unicaja, cuyo nombre pesa mucho, tenemos los mejores jugadores”.
Es lapidario Moisés Cézar cuando afirma que “el nivel no se puede bajar, sino mirar arriba”. En su puesto concreto, “los tres centrales están al mismo nivel de ataque, de bloqueo, de saque, una opción más para Piero y para el club, que tiene tres centrales que están fuertes físicamente, jugando bien, y pueden cambiarse en el partido y el nivel sigue siendo el mismo”. Encajó otro sobre esfuerzo más con el circuito especial de Enrique de Haro: “Nos viene bien porque vamos a jugar una Copa y se va a proporcionar un acondicionamiento físico mucho mejor; es duro pero es necesario, nosotros estamos trabajando mucho pensando Copa y play off, en ganar los dos títulos; Unicaja es siempre un equipo por encima de los otros”.